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Combatir la Bursitis (Dolor de Rodillas)

Combatir la Bursitis (Dolor de Rodillas)

Antaño, cuando se solían fregar los suelos a mano, muchas personas sufrían inflamación y dolor en las articulaciones de las rodillas, una enfermedad conocida como bursitis, que en aquellos tiempos se nombraba popularmente como “rodillas de fregona” o “rodillas de párroco”.

EMPLASTOS DE ARCILLA Y ALGAS- Nuestras abuelas combatían el dolor de las rodillas aplicándose emplastos calientes, ya fueran de algas, de arcilla o de consuelda. Sentían alivio desde los primeros momentos en que se aplicaban estas cataplasmas, a las que recurrían tanto como era necesario, sobre todo cuando el dolor de estas articulaciones se hacía cada vez más insoportable.

ORTIGAS EN LA BAÑERA- Además de estos emplastos calientes, las personas que castigaban mucho sus rodillas solían darse baños con hojas de abedul o de ortiga. Esta última planta incluso combate el dolor si se toma, cocida, en sopa, en infusión…

BEBE ZARZAPARRILLA- Nuestras abuelas también confiaban muchísimo en una planta cuyas raíces se habían utilizado para dar sabor a una bebida refrescante. Se trata de la zarzaparrilla, con la que preparaban infusiones que bebían regularmente para prevenir tanto el dolor como la inflamación de las articulaciones de las rodillas.



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Potenciar la Tiroides Sana

Potenciar la Tiroides Sana

El bocio refleja un trastorno de la glándula tiroides y es un desarreglo que debe ser controlado por un médico. Hay, sin embargo una serie de medidas que pueden mantener alejado este problema.

LA AYUDA DEL MAR- Una de las principales causas del bocio inactivo es la falta de yodo en la alimentación. Mi abuela, que vivía muy alejada del mar y no podía beneficiarse del yodo que contiene el pescado fresco, recomendaba incluir en la dieta alimentos de interior ricos en este mineral, como el calabacín, las espinacas, las cebollas, los ajos, las setas, el arroz integral, los espárragos, el apio, las acelgas, las ciruelas, los dátiles y las judías.

INFUSIONES CON YODO- Paralelamente a un alimentación rica en yodo, hay tres plantas que también pueden hacer mucho para mantener las tiroides en buenas condiciones. Se trata de la equinácea, la ortiga y el diente de león. Dos infusiones al día de cualquiera de estas tres saludables hierbas te servirán de gran ayuda.

LA AYUDA DE LAS ALGAS- Las algas son, evidentemente, de los alimentos más ricos en yodo que existen. En las herboristerías dietéticas encontrarás laminas o bien comprimidos de mezclas de algas especialmente formuladas para este fin, como la mezcla agar agar.



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Potenciar los Músculos Elásticos

Potenciar los Músculos Elásticos

Hay personas especialmente propensas a sufrir contracturas musculares. Son, evidentemente, los deportistas y todos aquellos que realizan trabajos físicos. En estos casos, mantener los músculos fuertes y elásticos evitará muchos problemas.

FRUTOS SECOS DULCES- No encontrarás remedio más saludable. En los pueblos, pastores y campesinos siempre llevaban en el zurrón buenas provisiones de frutos secos dulces, como los orejones, los dátiles, las pasas, los higos, etc. No sólo les daban la energía necesitaría para seguir trabajando sin desfallecer, sino que también les ayudaba a mantener los músculos flexibles y evitar las frecuentes contracturas. Si los acompañas de almendras, avellanas o nueces, el efecto será más intenso.

ALGAS MILAGROSAS- Una vez más tenemos que recurrir a ese tesoro inagotable que es el mar para prevenir una dolencia. Y es que las algas, frescas o en comprimidos, son muy beneficiosas para mantener los músculos en buenas condiciones. No hay que olvidar que las algas son muy ricas en minerales.

MASAJES DE ROMERO- Si hay alguna parte de tu cuerpo que suele darte la lata (hombro, cuello, espalda, etc…), acostúmbrate a realizar friegas con aceite de romero. También sirven para evitar el dolor.

 



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