limón

 

Consejos Varios III

Guisantes

MAYONESAS CASERAS LIBRES DE SALMONELA CON LIMÓN Y CILANTRO
Añadir un chorro de limón y hojas de cilantro picado a la mayonesa casera son dos estrategias que te ayudarán a prevenir la salmonelosis. Tanto un alimento como el otro frenan la proliferación de esta bacteria en las recetas que se preparan con huevo crudo.

LOS GUISANTES, LA MEJOR VISERA DE LOS OJOS SENSIBLES AL SOL
Los rayos solares pueden ocasionar daños irreversibles en la visión, sobre todo en los ojos claros, más sensibles a su acción. Para reforzar la protección natural que tienen frente a la acción nociva del sol, conviene aumentar la toma de alimentos ricos en luteína, un pigmento que abunda en los guisantes. Si los combinas con huevo, doblarás el nivel de protección.

¿DOLOR DE RODILLAS TRAS UNA LARGA CAMINATA? RECURRE AL FRESNO
La infusión de fresno, aplicada por vía tópica con la ayuda de un paño, calma el dolor de rodillas provocado por una sobrecarga. Todo se debe a su doble efecto antiinflamatorio y analgésico.

REDUCE EL OLOR CORPORAL PASÁNDOTE A LOS CEREALES INTEGRALES
Los expertos relacionan el exceso de sudor con una carencia de vitamina B6 y de magnesio, dos nutrientes que los cereales integrales tienen a espuertas. Si tu nivel de transpiración es muy alto, sustituye el pan, la pasta y el arroz refinados por su versión integral.



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Evitar Sudar en Exceso

Evitar Sudar en Exceso

En muchísimas ocasiones había visto a mi abuela pasarse por la cara, el cuello, los brazos… un algodón humedecido y cuando le preguntaba qué hacía me responde que así combatía el sudor.

AMOR DE HORTELANO… QUE REFRESCA– El algodón en cuestión estaba empapado en el agua que mi abuela preparaba con una hierba llamada Amor de hortelano, muy utilizada desde siempre para combatir el sudor excesivo. Siempre preparaba un litro de agua con un puñado de esta planta y, después de hervirlo a fuego lento durante 20 minutos, lo filtraba. Una vez frío, acudía a él tantas veces como le hacía falta. Decía que era su desodorante natural. Hoy en día, en vez de utilizar el algodón, resulta mucho más cómodo usar un pulverizador.

FRICCIONES DE LIMÓN– Otro desodorante natural muy utilizado desde antaño es el limón, con cuyo zumo, diluido al 40% con agua, se preparaba una loción refrescante. Con esta loción se daban fricciones por todo el cuerpo (excepto en las heridas).

CLOROFILA CONTRA EL OLOR– Además de estos trucos externos para combatir el sudor, mi abuela siempre decía que era importante “comer” clorofila, para matar las bacterias que originan el mal olor. La clorofila se encuentra en vegetales de color verde oscuro. 



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Irritaciones Provocadas por las Picaduras de Insectos

Irritaciones Provocadas por las Picaduras de Insectos

Cuando llega el verano y a todos nos entran ganas de pasar mucho más tiempo a aire libre, también proliferan las picaduras de insectos, sobre todo de mosquitos y avispas.

BICARBONATO CON AGUA– Nuestras abuelas no se complicaban la vida elaborando pócimas para neutralizar el efecto que causaban los aguijones de estos insectos y recurrían al sencillo y efectivo bicarbonato sódico. Mezclaban una cucharadita de bicarbonato con otra de agua, hacían una pasta y la extendían suavemente sobre la picadura durante 15 minutos.

EL ESPLIEGO CURA Y REP€ELE– Igualmente efectivo es el espliego, no sólo para calmar la irritación sino también para prevenir las picaduras. ¿Sabías que los insectos, en especial los irritantes mosquitos, no soportan el olor que desprende el espliego? Coloca ramilletes de espliego fresco cerca de las ventanas y verás cómo los insectos no se acercan. Si quieres, también puedes añadir al agua del baño una infusión hecha con esta planta. Y si ha llegado tarde y el insecto ya te ha picado, puedes coger un par de hojitas de espliego fresco y frotarlas suavemente por la zona irritada.

LIMÓN SOBRE LA PIEL– Si no tienes espliego, puedes poner sobre la picadura, un trozo de corteza de limón y friccionar unos minutos.

 



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Acabar con la Migraña

Acabar con la Migraña

Para los que padecen migraña, el mejor remedio es encerrarse en una estancia a oscuras e intentar relajarse… Pero como a veces resulta imposible hacerlo, lo mejor es un remedio que viene de los celtas y que muy sabiamente “adoptaron” nuestras abuelas.

BETÓNICA, “CABEZA BUENA”– Cuando a alguien se le presentaban esos terribles ataques de migraña, que no deben confundirse con simples dolores de cabeza, las abuelas echaban mano de la betónica, que en la lengua celta significa “cabeza buena”, y le daban dos infusiones al día de esta planta, que no debe tomarse durante el embarazo. Respeta las dosis escrupulosamente y no la dejes en reposo más de cinco minutos antes de filtrarla.

CAFÉ CON… ¡LIMÓN!– Las abuelas también preparaban un café de aquellos tan cremosos y se lo daban a beber al “migrañoso” mezclado con el zumo de medio limón recién exprimido. Su sabor no resulta muy agradable para el paladar, sobre todo para los que prefieren lo dulce, pero su efecto fulminante contra la migraña es tan rápido que en este caso vale la pena pasar un mal trago, nunca mejor dicho.

MANOS AL AGUA– Otro remedio mucho más placentero para combatir la migraña es sumergir las manos en agua caliente al menos durante veinte minutos. En este tiempo, el dolor se calma. 

Terminar con las Aftas Bucales

Terminar con las Aftas Bucales

Las aftas son placas de color blanco cremoso que aparecen en el interior de la boca y que resulta muy molestas. Cuando teníamos aftas, mi abuela nos retiraba inmediatamente los dulces y nos hacía tomar dos yogures al día, dos medidas que, sin duda, nos aliviaban mucho, pero aún hay más.

VINAGRE CONTRA LA ACIDEZ– Las personas propensas a sufrir aftas suelen tener la saliva demasiado ácida. Para evitarlo, mi abuela recomendaba realizar a diario enjuagues de boca con un vaso de agua, al que había añadido una cucharadita de bicarbonato. Realiza este enjuague una vez al día cada dos días y notarás una gran mejoría.

FRIEGAS CON SALVIA– La salvia es una planta muy socorrida, con poderes antisépticos, muy eficaz en caso de aftas. En los pueblos se preparaba una infusión con sus hojas secas, con la que se realizaban enjuagues y se frotaban las encías. Si a esta infusión le añades una pizca de jengibre, resultará todavía más eficaz.

CON ZUMO DE LIMÓN– Y por último, un sencillo remedio que puedes poner en práctica ahora mismo. Se trata simplemente de mezclar el zumo de un limón con un vaso de agua y utilizarlo para hacer enjuagues. El limón es “mano de santo” contra las aftas, como diría mi abuela.

Potenciar los Pies Sanos

Potenciar los Pies Sanos

Mi abuela siempre decía: “Para conservar la salud siempre hay que mantener los pies calientes y la cabeza fresca”. Siempre he procurado seguir este valioso consejo y creo que gracias a ello he estado siempre en muy buena forma. Y es que, como bien dicen los chinos, los pies son el espejo de nuestra salud.

PIMENTÓN EN LOS CALCETINES– Desgraciadamente, los pies son los primero en sufrir las consecuencias de una mala circulación. Para evitar este problema y mantiene los pies calientes, mi abuela nos colocaba dentro de los calcetines una pizca de pimentón dulce. El pimentón hace que la sangre afluya a las plantas de los pies y mejora la circulación. También puedes darte un baño de pies con agua caliente y una cucharadita de pimentón.

EL DULCE ROMERO– Si los pies nos duelen con frecuencia, necesitamos un remedio tan eficaz como son los baños con infusión de romero. Pon tus pies en remojo una vez al día en esta aromática agua y te notarás mucho mejor.

FRIEGAS CON LIMÓN– Cuando, después de una jornada agotadora, los pies están que no pueden más, regálales con un baño de agua fría durante diez minutos. A continuación, hazte unas friegas con zumo de limón y acláralos después con agua fría. Sécate bien y descansa durante unos minutos. 

Potenciar los Pies Calientes

Potenciar los Pies Calientes

Mi abuela siempre estaba atenta a la temperatura de los pies, pues era de la opinión de que unos pies fríos podían ser el origen de muchas dolencias. Por esta razón, conocía un sinfín de remedios para que entraran en calor.

CATAPLASMA DE BONIATO– Cuando llegábamos a casa con los pies fríos mi abuela nos preparaba esta sencilla cataplasma. Cogía un boniato grande (si no es temporada, sustitúyelo por un nabo) y lo asaban el horno sin pelar. Cuando ya estaba en su punto, lo chafaba y nos aplicaba el puré bien caliente sobre los pies. Cuando se enfriaba, nos lavábamos con agua caliente y nos secábamos bien. Para mantener el calor, nos poníamos unos calcetines o unos peúcos.

LIMÓN CON AZÚCAR– Hay personas, que por naturaleza, siempre tienen los pies fríos. Si eres una de ellas y te molesta esta sensación, toma el zumo de dos limones con azúcar en varias tomas a lo largo del día. Si sueles tener un pie caliente y el otro frío (un trastorno que puede revelar problemas del hígado) añade al limón una cucharadita de aceite de oliva.

PIMENTÓN EN EL CALCETÍN– Si tienes que salir a la calle en un día frío y húmedo, pon en el interior de tus calcetines una pizca de pimentón durante un rato. 

 

Potenciar la Piel sin Grasa

Potenciar la Piel sin Grasa

En la época de mi abuela, las mozas con más éxito eran las que tenían la cara como recién lavada, con un aspecto sano y lustroso. Para controlar la grasa, los granitos y demás impurezas, las bellezas de entonces se cuidaban con cosméticos que ellas mismas preparaban.

MASCARILLA DE TÉ– Muchas cremas de la actualidad contienen té en su composición. Y es que esta planta, ligeramente astringente, resulta muy adecuada para eliminar la grasa de la piel. La infusión de té frío, aplicada a diario con un algodoncito, te dejará el rostro fresco y limpio, sin sombra de grasa. Si utilizas té negro, además, lograrás que tu piel adquiera un atractivo tono dorado.

COMO UNA ROSA– La loción de rosas que preparaba mi abuela era famosa en todo el pueblo. Se preparaba mezclando dos partes de agua de rosas (en droguerías y farmacias) y una parte de agua de colonia. Aplica esta loción en las zonas grasas (frente, nariz y barbilla) y evitarás brillos.

LA BELLA MARÍA ANTONIETA– Otro remedio famoso de la época era la mascarilla de María Antonieta. Se conseguía calentando a fuego lento un cuarto de leche, una cucharadita de zumo de limón y otra de coñac. Cuando no queme, se aplica sobre el cutis y se enjuaga a los quince minutos. 

 

Potenciar la Piel sin Estrías

Potenciar la Piel sin Estrías

Mi abuela siempre explicaba a las “pollitas” de la casa cómo debían preparar su piel para que no se estropeara durante la pubertad y el embarazo. Y es que es precisamente durante estas dos épocas de la vida cuando el peligro de estrías es máximo.

PIEL A PRUEBA DE ESTRÍAS– Una piel elástica puede estirarse y encogerse sin peligro de sufrir estrías. Para conseguirla, mi abuela preparaba esta eficaz crema. Consistía €en echar dos cucharadas de cola de caballo, dos cucharadas de alga fucus lo gotas de zumo de limón y 100 ml de alcohol de 20 grados en medio litro de agua hervida. Se deja en maceración durante veinticinco días. Al cabo de este tiempo, se filtra y se embotella. Una vez al día, preferentemente después de la ducha, añade dos gotas de este preparado a una cucharada de yogur natural. Aplícalo sobre la piel y deja que actúe durante diez minutos. Retíralo con agua.

Y CUANDO HAN APARECIDO…– Hay que actuar con rapidez, cuando la estría tiene un color rosado. Cuando ya se ha vuelto blanquecina, costará mucho más eliminarla. La abuela recomienda untar la estría tres veces al día con aceite de caléndula. También te puede servir el aceite de oliva o la manteca de cacao. De todos modos es muy difícil que una estría antigua llegue a desaparecer. 

 

Potenciar las Caderas Esbeltas

Caderas Esbeltas

Años atrás, las caderas anchas y rotundas estaban de moda y a nadie se le ocurría querer adelgazar en esa zona. Eso si, cuando aparecían los antiestéticos bultitos de la celulitis, la cosa cambiaba. Era entonces cuando los trucos de la abuela entraban en juego.

PULVERIZAR LA CELULITlS– El tratamiento más eficaz contra este problema son las infusiones de hierbas diuréticas. Son plantas que ayudan a eliminar líquido y toxinas del organismo. Una de las más eficaces es la infusión de tomillo. Dos tazas al día, endulzadas con miel, te ayudarán a acabar con el problema. Otra forma agradable de tomar esta planta es en sopas con pan.

CALDOS QUE AYUDAN– Mi abuela nunca tiraba el agua que se obtenía de cocer las verduras, ya que siempre le daba una utilidad. Contra la celulitis, los caldos más adecuados son los de apio y los de espárragos. Son caldos depurativos que te ayudarán a estar más sana y más delgada, sin sombra de celulitis. Tómalos a diario y lo notarás.

MASAJE DE ACEITE Y LIMÓN– Un remedio tradicional contra la celulitis es realizar un masaje sobre las zonas afectadas con el siguiente aceite casero. Consiste en mezclar medio vaso de aceite vegetal con una cucharada sopera de zumo de limón. Realízalo a diario con la ayuda de un guante de crin.