menta

 

Acabar con la Urticaria

Acabar con la Urticaria

Muchas veces, sobre todo en verano cuando apretaba el calor, a mi abuela le salía urticaria en la piel y recuerdo que se la trataba con una de esas plantas “curalotodo” que nunca faltan en las despensas de las personas aficionadas a los remedios naturales: la menta.

EL FRESCOR QUE CURA LA PIEL– Mi abuela notaba un gran alivio cuando se frotaba la piel con las aromáticas hojas de la menta piperita. Cogía unas ramitas, las picaba bien en el mortero para que soltaran el jugo y luego se la aplicaba directamente sobre el cuerpo. También hacía infusiones de esta hierba que luego añadía el agua a los baños que se daba cada noche.

ORTIGA CONTRA ORTIGA– Y si lo que le provocaba la urticaria era la ortiga, lo que hacía mi abuela era combatir el fuego con fuego: se tomaba una infusión de ortiga, que preparaba con una pizca de la planta en una taza de agua caliente. A veces incluso se aplicaba un poco del jugo que le extraía a la ortiga en la zona irritada por la planta.

EL RECURSO DEL HIELO– Cuando el picor era tal que no lo podía aguantar, mi abuela solía ir a la nevera y sacaba un par de cubitos de hielo para frotarse con ellos la piel irritada, procurando no detenerse en ninguna zona de la piel.



Puedes ver el vídeo del consejo tras la publicidad:

Protegerse de la Insolación

Protegerse de la Insolación

Los excesos nunca son buenos y menos los de sol. Nuestras antepasadas, que se protegían del astro rey con grandes sombreros, tenían claro lo que debían hacer cuando alguien se presentaba con una insolación y lo que conlleva: dolor de cabeza, mareo, pulso alterado…

MENTA QUE ALIVlA Y REFRESCA– Además de colocar al afectado en un lugar fresco, lo trataban con infusión de menta, que dejaban enfriar, obviamente, antes de utilizar. Preparaban grandes cantidades de infusión con hojas de menta (fresca si es posible) y cuando estalla bien fría empapaban varios paños de fibra natural y los colocaban sobre la frente, la nuca, el pecho… del afectado. Tan pronto como los paños se calentaban, volvían a remojarlos en el agua de menta y a ponerlos de nuevo en la piel del doliente.

ROMERO EN LOS PIES– Otra forma que tenían nuestras abuelas de “reanimar” a los que sufrían insolación era friccionar durante un par de minutos sus pies con alcohol de romero, que ahora puede encontrarse en cualquier tienda especializada, pero que antes preparaban ellas mismas.

HOJAS DE COL EN LA CABEZA– Y para las personas muy aficionadas a tomar el sol, las abuelas siempre tienen un buen consejo: cubrirse la cabeza siempre con un sombrero o pañuelo bajo el cual conviene ponerse una hoja de col mojada.



Puedes ver el vídeo del consejo tras la publicidad:

Calmar el Dolor Producido por la Gastritis

Calmar el Dolor Producido por la Gastritis

Ninguna enfermedad hay que tomarla a la ligera y la gastritis mucho menos, ya que puede degenerar en una de esa úlceras que nos pueden hacer ver las estrellas.

EL REMEDIO MÁS DULCE– Nuestras abuelas escondían en su sabiduría un excelente remedio para calmar el dolor que produce la inflamación de la mucosa estomacal: chupar regaliz (abstenerse hipertensos). Así de sencillo. Esta planta tiene efectos antiinflamatorios y, por tanto, calmantes. Además, ¿a quién le amarga un dulce? “Si todos los remedios fueran tan dulces como éste…”, solía decir mi abuela. 

REMOLACHA Y ZANAHORIA– Pero como el regaliz no podía hacerlo todo, mi abuela recomendaba que el que padecía gastritis se tomara cada día en ayunas un vaso de zumo de remolacha y de zanahoria a partes iguales. Para que tuviera mayor efecto sobre el estómago, convenía tomarlo a pequeños sorbos, sin prisa, que las prisas no son buenas y menos para el estómago.

Y DESPUÉS DE COMER…– Y para después de las comidas es muy aconsejable tomar una infusión de menta o anís cuyas propiedades curativas de los problemas digestivo están mas que probadas. Conviene poner cada vez en una taza de agua hirviendo una cucharada de una de las dos hierbas. 



Puedes ver el vídeo del consejo tras la publicidad:

Aliviar Eccema

Aliviar Eccema

Si abusas de la bisutería o de las fibras sintéticas y tu piel, no te lo permite, puede ser que un día te levantes cor una tremenda reacción alérgica en tu cuello, en los brazos…

¿TIENES MARGARITAS A MANO?– Desde tiempos remotos los pétalos de estas bellas flores, a las que tradicionalmente recurren los enamorados para ver si son correspondidos, eran utilizados para hacer un preparado que aliviaba el eccema. Deshojaban cuatro flores de margarita menor (maya) y las ponían a calentar en un litro de agua a fuego lento. Cuando hervía, las retiraban del fuego y las dejaban reposar durante un cuarto de hora. Bebiendo tres tazas al día entre las comidas, la irritación de la piel desaparece como por arte de magia. 

SAQUITOS DE MENTA– A las abuelas, cuando les aparecía un eccema, les encantaba darse un baño aprovechando las virtudes limpiadoras y calmantes de la menta piperita. Algunas cocían las hojas frescas y añadían el líquido, filtrado, al agua de la bañera, pero otras preferían recibir directamente el influjo de esta aromática planta. Tú también puedes hacerlo como ellas. Cose pequeños saquitos de tela de fibra natural muy fina y rellénalos con hojas de menta. Cuelga uno de ellos en el grifo de la bañera mientras dejas caer agua muy caliente y ¡disfruta del baño! 

Potenciar los Pies Frescos

Potenciar los Pies Frescos

Antiguamente, los baños de pies eran una práctica habitual en todas las casas. Mi abuela siempre tenía a mano una palangana de porcelana que utilizaba para este fin. Si tienes problemas (olorosos) con tus pies, sigue el ejemplo de nuestros antepasados y baña tus pies a diario con estas plantas desodorantes.

HIERBAS REFRESCANTES– Las plantas más frescas del herbolario son el romero, la hierbabuena y la menta. Para realizar un baño de pies, mezcla las tres hierbas a partes y añade un puñado de esta mezcla en un litro de agua hirviendo. Espera 20 minutos y filtra. Agrega el zumo de dos limones y echa el líquido en el video en una palangana. Mantén los pies sumergidos durante un cuarto de hora y ¡adiós olores desagradables durante todo el día!

MASAJES DESODORANTES– Después del baño hay que secar a conciencia los ples, sobre todo entre los dedos. A continuación puedes darte un masaje con alcohol o vinagre de sidra. Cualquiera de estas dos sustancias desinfectadas los pies y contribuirá todavía más a evitar el mal olor de pies.

DIETA ANTI-SUDOR– La “puntilla” de este tratamiento será una o dieta rica en silicio, un mineral que regula la producción de sudor. Lo encontrarás en alimentos como las fresas, las cebollas, las almendras y las uvas.

Potenciar la Energía Vital

Energía Vital

Hay días en los que todo se nos hace cuesta arriba Para recargar las pilas, nada mejor que recurrir a estos suplementos naturales.

DESDE LOS ANDES CON ENERGÍA– En los Andes peruanos, a más de 4.000 metros de altitud, se cultiva la maca. Este tubérculo, utilizado por los incas para combatir el “mal de altura”, es un excelente estimulante muy útil para elevar el tono vital, sobre todo en personas con alto desgaste físico e intelectual. La encontrarás en cápsulas, comprimidos y bebidas isotónicas.

MENTA– Uno de los mejores remedios tradicionales para mantener la vitalidad es la menta. Mi abuela, cuando nos veía faltos de energía, siempre nos preparaba una infusión de menta edulcorada con una cucharadita de miel. Dos o tres tazas de infusión de menta al día son tan o más estimulantes que las de café o té, pero no tiene ninguno de sus efectos secundarios. 

ALIÑOS CON MARCHA– También puedes combatir el desánimo desde la cocina, aderezando tus platos con especias estimulantes. Las más eficaces son el perejil, el perifollo, los cebollinos, la acedera y la alcaravea. Además de dar un sabor único a los alimentos, tienen la virtud de combatir el cansancio de la forma más natural.

 

 


 


 



 

 

Uso de la Menta en el Hogar

Menta

La menta ha ocupado desde siempre un papel primordial tanto en la oficina como en la botica. Es toda una bendición para los estómagos delicados y una gran ayuda en casos de piel y cabellos grasos. Ten una macetita de menta fresca siempre en casa y disfrutarás de sus muchas virtudes durante todo el año.

Pulgas fuera de la cama: En las casas de campo, es muy habitual que las pulgas invadan las camas, con las consecuentes molestias que esto ocasiona. Para evitarlo, las abuelas ponían diez hojas de menta debajo del colchón y otras tantas dentro de la funda de la almohada. Además de aromatizar agradablemente la habitación, la menta hará que las pulgas huyan despavoridas para no volver nunca más.

 

Usos de la Menta en la Belleza

Menta

La menta ha ocupado desde siempre un papel primordial tanto en la oficina como en la botica. Es toda una bendición para los estómagos delicados y una gran ayuda en casos de piel y cabellos grasos. Ten una macetita de menta fresca siempre en casa y disfrutarás de sus muchas virtudes durante todo el año.

Champú de menta para cabellos grasos: Nuestras abuelas, cuando eran mozas, cuidaban sus cabellos grasos con menta. Esta hierba, además de darles un perfume fresco y agradable, les ayudaba a mantener su cabello limpio y suelto durante más tiempo. Tú también puedes conseguirlo hirviendo un puñado de hojas de menta, fresca o seca, en un litro de agua. Una vez frío, filtra el preparado y utiliza el líquido obtenido para aclarar el cabello después del lavado. Al mismo tiempo, realiza un suave masaje sobre el cuero cabelludo.

Fuera impurezas con vahos de menta: Si tienes la piel grasa y con granitos hazte, una vez a la semana, este baño de vapor. Echa un puñado de menta y la corteza de un limón en una palangana con agua hirviendo y deja en infusión un par de minutos. Cubre la cabeza con una toalla y acerca el rostro al vapor que se desprende. Cierra los ojos y mantente así de dos a tres minutos. Lava después la piel con agua fría.

Beneficios de la Menta Para la Salud

Menta

La menta ha ocupado desde siempre un papel primordial tanto en la oficina como en la botica. Es toda una bendición para los estómagos delicados y una gran ayuda en casos de piel y cabellos grasos. Ten una macetita de menta fresca siempre en casa y disfrutarás de sus muchas virtudes durante todo el año

La tisana de la buena digestión: Las abuelas siempre ofrecían una tacita de tisana de menta después de las comidas, sobre todo si se habían tomado platos fuertes o muy grasos. Se prepara echando una cucharada de menta fresca o una cucharadita de menta seca en una taza de agua caliente. Se deja en infusión durante tres minutos y se filtra. Si no te gustan las tisanas calientes, déjala enfriar y tómala con una rodajita de limón, resultará muy refrescante.

Náuseas y dolor de cabeza: Si sufres estas dos molestias, mezcla menta piperita y menta poleo a partes iguales y echa una cucharadita en una taza de agua caliente. Toma tres tazas al día.

Contra el mal aliento: Se trata de una de las formas más antiguas de luchar contra el mal olor de boca. Después de comer, sobre todo si has comido alimentos fuertes como el ajo y la cebolla, mastica durante unos minutos unas hojas frescas de menta. Esta aromática hierba eliminará el mal aliento y te dejará un agradable sabor de boca.