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Acabar con las Molestias Provocadas por el Pie de Atleta

Acabar con las Molestias Provocadas por el Pie de Atleta

El culpable de esta fastidiosa molestia es un pequeño hongo que adora los ambientes húmedos y cálidos. Si este molesto invitado se ha instalado en tus pies, échalo sin contemplaciones con estas contundentes medidas.

EL FRESCO YOGUR- Nada más fácil ni más efectivo. El yogur, sobre todo el elaborado de forma artesanal, es un arma muy eficaz a la hora de luchar contra todo tipo de hongo. Para acabar con el pie de atleta, fricciona entre los dedos de los pies con yogur natural, déjalo puesto durante una hora y enjuágalo después. Repite este tratamiento tantas veces como sea necesario hasta que el problema desaparezca. Para acelerar la curación toma un yogur al día.

AGUA CON SAL- Mi abuela, cuando sufríamos esta dolencia, nos hacía sumergir los pies en la siguiente solución. Se trataba de echar cuatro cucharadas soperas de sal en dos litros de agua caliente. Una baño diario de unos diez minutos podía acabar con los hongos en unos cuantos días.

ÁLOE VERA, TAMBIÉN AQUÍ- Nunca nos cansaremos de decir lo mucho que el áloe vera puede hacer por los problemas de la piel. En este caso la aplicación dos veces al día de pulpa de áloe vera (si no tienes la planta en casa puedes comprar el gel en las herboristerías) o de aceite de árbol del té te irá de maravilla.



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Aliviar las Quemaduras

Aliviar las Quemaduras

La plancha caliente, el aceite de la sartén, la olla hirviendo… Son tantos los riesgos de quemaduras que acechan en una casa que nuestras abuelas tenían una inmensa colección de remedios naturales para curarlas. Eso sí, sólo aquellas quemaduras leves, ya que las graves debe tratarlas un médico.

NIEVE EN LA BOTELLA- Aunque antiguamente se aliviaban las quemaduras con tinta negra, mi abuela era más partidaria de utilizar otro remedio mucho más “limpio” y natural. Como ella vivía en un pueblo donde nevaba mucho en invierno, siempre recogía nieve y la guardaba en un par de botellas de vidrio. Y es que el agua de la nieve es formidable para aliviar las quemaduras.

EL TRUCO DE LA PATATA- Si por lo que fuera mi abuela no disponía de agua de nieve, también confiaba muchísimo en el poder curativo de la patata cruda, que, además de aliviar las molestias de las quemaduras, tiene la propiedad de evitar que salgan ampollas. Si alguien se quemaba partía una patata, nueva a poder ser, y la colocaba sobre la piel afectada.

AZUCENA EN ACEITE- Por todos es bien sabido que echar el aceite de oliva sobre las quemaduras también alivia mucho, pero mi abuela lo mezclaba con flores de azucena, algo mucho más efectivo. Para ello pon a macerar un puñado de flores de azucena en medio litro de aceite. 



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Irritaciones Provocadas por las Picaduras de Insectos

Irritaciones Provocadas por las Picaduras de Insectos

Cuando llega el verano y a todos nos entran ganas de pasar mucho más tiempo a aire libre, también proliferan las picaduras de insectos, sobre todo de mosquitos y avispas.

BICARBONATO CON AGUA- Nuestras abuelas no se complicaban la vida elaborando pócimas para neutralizar el efecto que causaban los aguijones de estos insectos y recurrían al sencillo y efectivo bicarbonato sódico. Mezclaban una cucharadita de bicarbonato con otra de agua, hacían una pasta y la extendían suavemente sobre la picadura durante 15 minutos.

EL ESPLIEGO CURA Y REP€ELE- Igualmente efectivo es el espliego, no sólo para calmar la irritación sino también para prevenir las picaduras. ¿Sabías que los insectos, en especial los irritantes mosquitos, no soportan el olor que desprende el espliego? Coloca ramilletes de espliego fresco cerca de las ventanas y verás cómo los insectos no se acercan. Si quieres, también puedes añadir al agua del baño una infusión hecha con esta planta. Y si ha llegado tarde y el insecto ya te ha picado, puedes coger un par de hojitas de espliego fresco y frotarlas suavemente por la zona irritada.

LIMÓN SOBRE LA PIEL- Si no tienes espliego, puedes poner sobre la picadura, un trozo de corteza de limón y friccionar unos minutos.

 



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Prevenir y Aliviar Problemas de Próstata

Prevenir y Aliviar Problemas de Próstata

Cuánto agradecerían los varones que la próstata no les diera la lata a partir de cierta edad… Y que pudieran acudir al lavabo sin soportar el lento y doloroso vaciado de la vejiga, consecuencia de la inflamación de esta glándula.

SEMILLAS DE CALABAZA A TOPE- El mejor remedio natural y más tradicional que podemos recomendar a los hombres para prevenir y aliviar este problema es comer cada día sin falta cinco semillas de calabaza, bien masticadas, que contribuirán a reducir el tamaño de la próstata. Si conviene, se pueden triturar antes para que la masticación sea mucho más fácil. Aquellos que no soporten el sabor de las semillas de calabaza, que no se preocupen porque pueden “abusar” del perejil, que tiene, en este caso, parecido efecto para luchar contra la próstata. Con comer 30 gramos de perejil fresco cada día bastará. Nuestras abuelas también cuidaban a sus maridos de esta molesta dolencia poniéndoles a menudo paños calientes en el bajo vientre.

SABAL, LA “PLANTA CATÉTER”- Los nativos de América del Norte conocen desde hace siglos, para aliviar la próstata, el poder de las bayas del sabal, una palma de pequeño tamaño que prolifera en terrenos muy secos. Y es tanta su virtud que se ha llamado “planta catéter”. Conviene tomar una taza de infusión de estas bayas al día. 

Aliviar las Molestias Producidas por la Psoriasis

Aliviar las Molestias Producidas por la Psoriasis

Mi abuela decía que las personas aquejadas de esta dolencia cutánea no estaban en paz consigo mismas. Sin llegar a estos extremos, la verdad es que la psoriasis está muy relacionada con el carácter de las personas y, sobre todo, con el estrés. Hay, sin embargo una serie de remedios que aliviarán las molestias.

CON EL PIE DE LEÓN- Hay una planta cuyas hojas tienen una curiosa forma de huella de león que resulta muy beneficiosa para la psoriasis. Mi abuela recomendaba mezclar a partes iguales pie de león, caléndula y piel de limón rallada. Se echaba una cucharada sopera de la mezcla en medio litro de agua caliente y se dejaba reposar hasta que se enfriase. Finalmente, se filtraba y embotellaba. Lava las zonas afectadas por la psoriasis con este líquido aplicado con un algodón o una gasa. No necesita aclarado.

GERMEN DE TRIGO- Otro remedio muy eficaz para calmar las molestias de la psoriasis son los masajes con aceite de germen de trigo. Mi abuela le añadía, además, aceite de castor para que resultase aún más efectivo.

LA MEJOR INFUSIÓN- Paralelamente a estos tratamientos externos, hay una infusión que ayuda a calmar los ánimos y el picor. Se trata de mezclar a partes iguales, zarzaparrilla y bardana. Dos infusiones al día te servirán de ayuda.

Las Dolencias del Corazón y Palpitaciones

Las Dolencias del Corazón y Palpitaciones

Cuantas veces nos habremos asustado al notar que nuestro corazón late más deprisa de lo normal o de forma irregular… Si estas palpitaciones se suceden de vez en cuando y duran poco, posiblemente no revisten gravedad, aunque es mejor consultar al cardiólogo por si fueran señal de algún problema grave.

LA PLANTA SAGRADA- Mi abuela confiaba mucho en las propiedades del espino blanco para las dolencias del corazón. Decía que esta hierba, que ha sido considerada sagrada desde la antigüedad, era el alimento del corazón. Cuando tenia palpitaciones, se tomaba sus dos infusiones de espino. No conviene tomarlo de manera continuada ni concentrada y se debe evitar en caso de bradicardia (ritmo cardiaco lento).

AJO EN EL PLATO- Y como por todos es sabido que el ajo resulta también un excelente “aliño” para el corazón, mi abuela lo incluía más que nunca en su dieta. Además de tomarse un diente crudo por las mañanas, añadía ajo a todos los guisos que podía y hasta preparaba riquísimas sopas, como el “ajo blanco”.

BEBE RAÍZ DE ESPÁRRAGOS- Para las palpitaciones, mi abuela también decía que era muy apropiado tomar una infusión de raíz de espárragos, que dejaba reposar al menos una hora antes de tomar. Evitar en caso de insuficiencia cardiaca y problemas renales. 

Eliminar los Panadizos

Eliminar los Panadizos

¿A quien no le ha salido alguna vez un molesto “uñero” en alguno de los dedos de los pies o de las manos, de esos que casi con rozarlos se ven las estrellas? Mi abuela recomendaba combatirlos con un limón y sal.

METER EL DEDO EN UN LIMÓN- Aunque decía que había que ir con cuidado por si había alguna herida que pudiera escocer demasiado, mi abuela decía que el limón y la sal eran buenos aliados para eliminar los panadizos. Para ello aconsejaba hacer un agujero no muy grande en un limón, rociarlo con una pizca de sal y meter en él el dedo afectado por el uñero. Convenía mantenerlo veinte minutos cada día e ir repitiendo hasta que desapareciera.

CATAPLASMA DE CEBOLLA- Otro remedio de mi abuela para acabar con los panadizos, mucho más suave que el anterior, era colocar una cataplasma de cebolla cocida sobre el dedo afectado y mantenerla durante al menos dos horas para que hiciera efecto. Según decía, era mejor utilizar la cebolla tibia antes que demasiado caliente.

BATIENDO CLARAS…- Las claras de los huevos también figuraban en un lugar destacado dentro de los remedios preferidos por mi abuela para tratar los uñeros. Una clara de huevo batida al día sobre el panadizo también sirve para eliminarlo, aunque hay que ser muy constantes.

El Dolor de los Pezones Agrietados

El Dolor de los Pezones Agrietados

Mi abuela, que tuvo y crió a cinco hijos, sabía perfectamente lo que era tener los pezones doloridos y agrietados. Y eso que ella era sumamente cuidadosa y, cada vez que daba de mamar a su hijo, procuraba lavarse y secarse muy bien los senos…

CON UN HUERTO Y UN MALVAR…- En ocasiones, ella preparaba una especie de cataplasma que se aplicaba en los pezones siempre que le dolían o le salían pequeñas grietas aunque no estuviera dando el pecho a su hijo. La base de este ungüento son las hojas y flores de malva, una planta muy querida por mi abuela, que siempre mencionaba el refrán “Con un huerto y un malvar hay medicinas para un hogar”. Cogía una pizca de malva, un trocito de manteca de cerdo un poco de vaselina, lo mezclaba y después se lo ponía en los pezones.

APLIQUES DE MANZANILLA- Cuando no tenía tiempo de preparar el ungüento anterior, lo que hacía simplemente era una infusión bastante cargada de manzanilla y, antes de que se enfriara, humedecía con ella una gasa y, bien escurrida, se la aplicaba sobre los pezones hasta que sentía alivio.

DULCES MASAJES- Otra de las soluciones rapidísimas y muy efectivas a las que recurría mi abuela era untarse los pezones agrietados con aceite de oliva o miel y darse un masaje muy suave. 

Apaciguar el Dolor de Oído

Apaciguar el Dolor de Oído

Tras el baño o la ducha, ¿a quién no se le ha presentado un terrible dolor de oído causado muy probablemente por el agua que se ha quedado en su interior.?

GOTAS DE HIEDRA QUE ALIVIAN- Si esto te ocurre, sigue uno de los remedios más efectivos al que recurrían nuestras abuelas para apaciguar el dolor: introducían tres gotas de aceite de hiedra terrestre en el oído que se “quejaba”, por la mañana y por la noche. Preparaban este aceite dejando en maceración tres puñados de hojas de hiedra recién cortada en medio litro de aceite de oliva durante tres semanas a la intemperie, removiéndolo cada día. Antes de usarlo, conviene filtrar el aceite con un tamiz. Tras la aplicación, déjate un algodón para que no se te salga el aceite.

DESINFECTA CON CUAJADA- Y si tu dolor está causado por una infección ,lo que más te conviene es refrescar la zona. Años atrás lo hacían de la forma más sencilla y efectiva ¡con cuajada! Mi abuela preparaba la cuajada echando un chorrito de vinagre de manzana en un vaso de leche caliente para que se cortara. Después colaba el suero obtenido lo aplicaba entre gasas alrededor de la oreja (nunca sobre ella). Puedes hacer esta operación varias veces al día hasta que notes que el dolor de oído se ha calmado. 

Ayudar a Curar la Neumonía

Ayudar a Curar la Neumonía

Si un simple resfriado no se cura a tiempo, puede desembocar en una neumonía mucho más difícil de atajar. Frente a dolor en el pecho y fiebre alta y persistente siempre hay que buscar el consejo del médico y seguir su tratamiento (no hay que olvidar que la neumonía es una enfermedad realmente grave).

AROMA EN EL AMBIENTE- Mi abuela tenía el convencimiento de que el ambiente de la habitación del enfermo debía ser lo más agradable y sano posible para su restablecimiento. Por eso ponía una palangana de agua caliente al lado de la cama y le echaba hojas y flores de espliego, que aromatizaban toda la estancia y le ayudaban a respirar mejor e incluso tranquilizarse.

CORTEZA DE OLMO- Además del tratamiento del médico, la corteza de olmo americano puede hacer mucho bien al enfermo de neumonía e incluso puede ayudarle a que se recupere antes. Mi abuela hacía una infusión con dos cucharaditas de corteza en polvo. La endulzaba con una cucharada de miel y la daba a tomar dos veces cada día una por la mañana y otra por la noche.

DESDE AMÉRICA- En los países de latinoamérica se emplea la “hierba mate”, un tónico cardiaco muy adecuado en casos de neumonía, pues es una dolencia que suele implicar al corazón (consulta al médico).