
Cómo lavar y conservar el perejil
Retira las hojas dañadas y enjuaga el perejil bajo el grifo antes de usarlo. Sécalo bien con un paño limpio o una centrifugadora de ensalada y pícalo justo antes de añadirlo para conservar mejor su aroma.
Para guardarlo unos días, envuelve los tallos en papel ligeramente húmedo, mételos en un recipiente o bolsa y consérvalos en el frigorífico. También puedes picarlo y congelarlo en pequeñas porciones para añadirlo directamente a guisos.
Ideas para usarlo en la cocina
- Añádelo al final a sopas, patatas, verduras, huevos o legumbres.
- Mézclalo con ajo, aceite de oliva y limón para una salsa verde sencilla; ajusta las cantidades al gusto y sírvela con verduras, pescado o patatas.
- Combínalo con tomate, pepino y bulgur o cuscús en una ensalada de hierbas.
- Incorpóralo a una picada con ajo y frutos secos para terminar un guiso.
Una precaución con la warfarina
El perejil, como otras verduras de hoja verde, contiene vitamina K. Si tomas warfarina, no hace falta eliminar estos alimentos, pero procura mantener un consumo parecido y consulta con tu clínica de anticoagulación o profesional sanitario antes de hacer cambios importantes en la dieta. La vitamina K de los alimentos puede afectar al tratamiento. Consulta la información del Cambridge University Hospitals y la ficha del NIH sobre vitamina K.
El perejil es un ingrediente de cocina, no un tratamiento para molestias o enfermedades. No introduzcas hierbas ni preparados caseros en la nariz, los dientes, la piel o el pecho para tratar síntomas.





