
«Insolación» se usa para hablar de problemas causados por el calor y el sol. El golpe de calor es una emergencia. Si una persona expuesta al calor se muestra confusa o desorientada, convulsiona, se desmaya o pierde el conocimiento, llama al 112 en España. La piel puede estar muy caliente y la respiración o el pulso, acelerados. No esperes a que se le pase.
Qué hacer mientras llega ayuda
Llévala a la sombra o a un lugar fresco, quédate con ella y quítale la ropa innecesaria. Ayuda a enfriar la piel con agua fresca, paños húmedos y ventilación; una ducha fresca también puede servir si es seguro. Si está confusa, muy adormilada o inconsciente, no le des nada por la boca y sigue las indicaciones del servicio de emergencias.
El agotamiento por calor puede causar sudor intenso, debilidad, mareo, dolor de cabeza o náuseas. Si la persona está plenamente despierta, llévala a un sitio fresco, aflójale la ropa, enfríale la piel y ofrécele sorbos de agua. Pide ayuda sanitaria si empeora, vomita o no mejora pronto; ante confusión, convulsiones o pérdida de conocimiento, llama al 112 de inmediato.
Cómo reducir el riesgo
En días calurosos, busca la sombra y un espacio fresco, evita el ejercicio intenso en las horas de más calor, usa ropa ligera y bebe líquidos con regularidad. Presta atención a niños, personas mayores y a quienes tengan enfermedades crónicas, que pueden ser más vulnerables. La infusión de menta, el alcohol de romero y la hoja de col que recomendaba la versión anterior no previenen ni tratan un golpe de calor.
Fuentes: Ministerio de Sanidad, NHS, CDC/NIOSH y 112 en España.





