Belleza

Harina de garbanzos en la piel: límites de los exfoliantes caseros

Garbanzos
Los garbanzos son una legumbre habitual en potajes, ensaladas y otros platos. También se ha usado su harina en exfoliantes caseros, pero frotar la piel con una mezcla granulosa no garantiza que quede más suave ni libre de impurezas.

Harina de garbanzos y piel: precauciones con los exfoliantes caseros

La receta tradicional de mezclar harina de garbanzos con leche y masajear la piel no es un tratamiento probado para limpiar poros o mejorar problemas cutáneos. La fricción puede irritar, sobre todo si la piel es sensible, está seca o tiene acné. Evita frotar con fuerza y no la uses sobre piel irritada o lesionada.

La Academia Americana de Dermatología (AAD) explica que la exfoliación mecánica puede resultar demasiado irritante para algunas personas y recomienda elegir el método según la piel y los productos que ya se usan. Si prefieres probar un cosmético nuevo, sigue su etiqueta y consulta la guía de prueba de productos de cuidado de la piel de la AAD; una prueba previa no garantiza que nunca aparezca una reacción.

Deja de usar cualquier producto que cause picor, escozor o enrojecimiento. Si la irritación es intensa, no mejora o vuelve a aparecer, pide consejo a un profesional sanitario o a dermatología. Los exfoliantes caseros no sustituyen un tratamiento indicado para acné, eccema u otra afección.

Garbanzos en la cocina

Para disfrutar de esta legumbre, añádela bien cocida a potajes, ensaladas, cremas o platos de verduras. La harina de garbanzos también puede emplearse en recetas de cocina, sin necesidad de aplicarla sobre la piel.