
La ansiedad puede ser una reacción al estrés. Si el miedo o la preocupación se repiten, cuesta controlarlos o interfieren con la vida diaria, conviene pedir apoyo; estos síntomas por sí solos no permiten hacer un diagnóstico.
Qué puede ayudar en el momento
Hablar con alguien de confianza, probar una respiración tranquila o hacer una actividad física que te resulte asumible son medidas que pueden ayudar a algunas personas a manejar el malestar. Empieza con pasos pequeños. No es necesario preparar baños muy calientes ni tomar infusiones de tomillo, azahar o lúpulo para tratar la ansiedad: esos remedios de la versión anterior no sustituyen una valoración ni un tratamiento.
Cuándo pedir ayuda
Contacta con atención primaria o un profesional de salud mental si te cuesta sobrellevar la ansiedad, afecta al sueño o a tus actividades, o las medidas que pruebas no te ayudan. La valoración permite considerar distintas causas y opciones; según cada caso, el tratamiento puede incluir psicoterapia, medicación o ambas. No empieces, suspendas ni cambies medicación sin consultarlo.
En España, si tienes pensamientos suicidas o riesgo de hacerte daño, puedes llamar al 024. Si hay peligro inmediato, llama al 112.
Fuentes: MedlinePlus: ansiedad, NHS: ansiedad, miedo o pánico y Ministerio de Sanidad: línea 024.





