Trucos para...

Mal aliento: causas, cuidados y cuándo consultar

Aliento Fresco
El mal aliento puede tener distintas causas y no siempre se debe a lo que se ha comido.

El mal aliento, también llamado halitosis, es frecuente. A veces aparece tras consumir alimentos de olor intenso, pero también puede relacionarse con problemas de dientes o encías, sequedad bucal, tabaco, algunos medicamentos u otras causas. Un saborizante puede disimular el olor por un rato, pero no necesariamente resuelve su origen.

Hábitos de higiene que pueden ayudar

  • Cepíllate los dientes y las encías con suavidad durante dos minutos, al menos dos veces al día, con pasta fluorada.
  • Limpia con cuidado la lengua una vez al día y usa hilo dental o cepillos interdentales a diario.
  • Si usas prótesis, mantenla limpia y sigue las indicaciones de cuidado que te hayan dado.
  • Evita fumar. Si notas la boca seca de forma persistente, coméntalo con un dentista o profesional sanitario; algunos medicamentos y problemas de salud pueden influir.

Los caramelos de menta o el chicle sin azúcar pueden refrescar el aliento temporalmente. Los colutorios no sustituyen al cepillado ni a la limpieza interdental. Si crees que te vendría bien uno, el dentista puede aconsejarte según tus necesidades. No hace falta preparar enjuagues caseros de anís, sal o agua oxigenada: no permiten identificar ni tratar la causa del mal aliento.

Cuándo pedir una valoración

Consulta con un dentista si el mal aliento continúa durante varias semanas pese a mejorar la higiene, o si tienes encías doloridas, hinchadas o que sangran, dolor de muelas, dientes permanentes que se mueven o problemas con una prótesis. Si la revisión dental no explica el problema, el profesional puede orientarte sobre otros posibles factores.

Fuentes