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Postura erguida: comodidad, movimiento y mitos de la espalda

Potenciar la Postura Erguida
La abuela nos hacía caminar por el pasillo con un libro sobre la cabeza. Era un juego familiar; no hace falta convertirlo en una regla para cuidar la espalda.

Caminar con la cabeza alta puede formar parte de una postura cómoda, pero mantener el cuerpo rígido o buscar una única forma “correcta” de sentarse no garantiza evitar el dolor. La postura cambia de una persona a otra y a lo largo del día.

¿Existe una postura perfecta?

La información de fisioterapia del Cambridge University Hospitals explica que no hay una postura perfecta de pie o sentado ni pruebas claras de que una postura concreta cause dolor de espalda. Si pasas mucho tiempo en una posición, puede resultarte útil cambiar de postura y moverte con regularidad. Busca una posición relajada y cómoda; no hace falta tensar los hombros ni enderezarte a la fuerza.

Una tabla bajo el colchón y las infusiones

La costumbre de colocar una tabla rígida bajo el colchón no debe tomarse como un tratamiento universal para las molestias de espalda. Para el dolor lumbar, la guía de NICE recomienda información adaptada, autocuidado y continuar las actividades habituales en la medida de lo posible; el ejercicio se adapta a las necesidades y capacidades de cada persona.

Tampoco hay que confiar en una infusión de diente de león o cola de caballo para “fijar el calcio” o fortalecer los huesos. El calcio es necesario para los huesos y la vitamina D ayuda a absorberlo; puedes consultar fuentes de calcio en la ficha para consumidores de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. Si te preocupa tu salud ósea o tomas suplementos o plantas medicinales, pide consejo a un profesional sanitario.

Cuándo pedir ayuda

Si el dolor de espalda persiste, empeora o limita tus actividades, consulta con un profesional. Busca atención urgente ante pérdida de sensibilidad alrededor de los genitales o el ano, debilidad o adormecimiento en ambas piernas, o cambios nuevos en el control de la vejiga o el intestino; consulta las señales de alarma del NHS. Lee también nuestra guía sobre dolor de espalda: medidas prudentes y cuándo consultar.

Este artículo ofrece información general y no sustituye una valoración sanitaria.