
Qué hacer ante un corte pequeño
Para una herida superficial, lávate las manos antes de atenderla. Si sangra, presiona directamente con una gasa o un paño limpio. Cuando el sangrado haya parado, enjuaga la herida con agua limpia; limpia con agua y jabón la piel de alrededor, sin introducir suciedad. Seca a toques con material limpio y cúbrela con un apósito limpio. Cámbialo si se moja o ensucia y observa la zona.
No pongas sobre una herida abierta papel de fumar, miga de pan, leche, huevo ni infusiones de plantas. No son materiales de cura y pueden ensuciar la herida. La limpieza con agua y la cobertura limpia son más prudentes; si la lesión no es superficial, consulta.
Cuándo pedir ayuda
Llama al 112 si el sangrado es muy abundante o no cede con presión firme. Busca atención sanitaria si la herida es grande o profunda, queda abierta, contiene un objeto extraño (no intentes retirarlo), se debe a una mordedura o a un objeto punzante sucio, o tienes dudas sobre su gravedad. Consulta también si aumenta el enrojecimiento, la hinchazón o el dolor, aparece secreción o tienes fiebre. Si no tienes claro tu estado de vacunación frente al tétanos tras una herida, pide valoración profesional: la decisión depende de la lesión y de tus antecedentes.
Estas pautas son información general para lesiones leves y no sustituyen una valoración sanitaria. Ante una urgencia, llama al 112.
Fuentes consultadas
- Ministerio de Sanidad: cuidados y señales de alarma ante heridas.
- Junta de Castilla y León: hemorragias por heridas.
- 112: emergencias en España.





