
Pinchar un limón con clavos puede perfumar una estancia. No hay que confundir ese aroma con una prueba de desinfección ni asumir que mantendrá alejados a los insectos.
¿Desinfecta la cocina?
No conviene usar este truco como desinfectante. Para la limpieza habitual, utiliza agua y jabón o detergente, o un producto adecuado para la superficie. Si necesitas desinfectar, elige un biocida autorizado para el uso indicado y sigue su etiqueta. El Ministerio de Sanidad clasifica los biocidas en grupos como desinfectantes y plaguicidas. Los CDC recomiendan limpiar antes de desinfectar, respetar las instrucciones del producto y no mezclar productos químicos.
¿Ayuda con los insectos?
No lo tomes como garantía de control de plagas. Guarda bien los alimentos y la basura, retira migas, corrige fugas y sella rendijas. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos recomienda limitar el acceso a comida, agua y refugio como parte de la prevención en casa. Si aparece una plaga, identifica de cuál se trata; si usas un plaguicida, comprueba que esté autorizado para ese uso y sigue las indicaciones del envase. Si no sabes cómo actuar o el problema persiste, consulta a un profesional.





