
La col es un alimento, pero aplicarla en la piel no es un tratamiento demostrado para el acné ni para las estrías. Las recomendaciones dermatológicas se centran en cuidados suaves y, cuando hace falta, tratamientos elegidos para cada problema. No conviene sustituirlos por zumos o cataplasmas caseras.
Acné: cuidado suave y tratamiento adecuado
El acné puede tener distintos tipos de lesiones y no todo lo que parece acné lo es. La American Academy of Dermatology (AAD) indica que una rutina suave ayuda a evitar irritación; frotar o manipular los granitos puede empeorar la irritación. Si el acné es doloroso, profundo, deja cicatrices o no mejora, consulta con un profesional para valorar un tratamiento apropiado. El zumo de col no es un tratamiento recomendado por estas guías.
Estrías: qué se puede esperar
Las estrías son marcas frecuentes que suelen aclararse con el tiempo. La AAD explica que no existe un tratamiento único que funcione para todas las personas y que muchos productos no parecen ayudar. En los estudios que cita, algunos remedios populares —aceite de almendras, manteca de cacao, aceite de oliva y vitamina E— no las hicieron desaparecer. El NHS también advierte que hay poca evidencia de que muchas cremas y lociones que se anuncian para ellas funcionen. Una cataplasma de col no debe presentarse como una forma de quitarlas.
Evita irritar la piel
Las mezclas vegetales caseras no tienen una eficacia establecida para estas afecciones y pueden irritar la piel. Si un producto te provoca ardor, picor o enrojecimiento, deja de usarlo y aclara la zona. Para el acné persistente, doloroso o con cicatrices, o si tienes dudas sobre una lesión de la piel, pide consejo sanitario.
Fuentes: AAD: información general sobre el acné; AAD: diagnóstico y tratamiento del acné; AAD: estrías y opciones de tratamiento; NHS: estrías.





