
El pimiento se puede disfrutar crudo o cocinado. Los dulces aportan textura y color a muchos platos; las variedades picantes, como algunas guindillas, dan un sabor intenso y conviene añadirlas poco a poco según el gusto.
Ideas sencillas para cocinar pimientos
- Córtalos en tiras para una ensalada o un bocadillo.
- Ásalos y sírvelos como acompañamiento, o añádelos a una tostada.
- Saltéalos con otras verduras para una guarnición o una base de sofrito.
- Rellena pimientos dulces con arroz, legumbres o verduras y hornéalos hasta que estén tiernos.
Lavado y preparación
Lávate las manos y enjuaga los pimientos bajo el agua corriente antes de cortarlos. No uses jabón ni detergente. Retira las partes golpeadas y limpia la tabla y los utensilios después de usarlos. La FDA recomienda lavar las frutas y verduras bajo agua corriente y no usar jabón.
Guárdalos según las indicaciones del envase o de tu tienda y refrigera los ya cortados. Lava también la piel aunque vayas a retirarla, para reducir el riesgo de pasar suciedad al interior al cortar.





