
El mareo por movimiento puede provocar náuseas, vómitos, sudoración, palidez o dolor de cabeza en coche, barco, avión o tren. No todas las medidas funcionan igual para cada persona, pero algunas pueden reducir los estímulos que lo desencadenan.
Si viajas en coche, siéntate delante cuando sea posible; en barco, busca una zona con menos movimiento. Mira un punto fijo lejano o el horizonte, deja de leer y evita mirar pantallas. Mantén la cabeza quieta y busca aire fresco. Antes y durante el trayecto, evita comidas copiosas o muy condimentadas y el alcohol.
La evidencia sobre el jengibre para el mareo es variable; no se ha demostrado que chupar limón o comer caramelos de miel lo prevenga de forma fiable. Las bandas de acupresión tampoco han demostrado ser más eficaces que un placebo. Si estás pensando en un medicamento o producto para prevenirlo, consulta al farmacéutico: algunos pueden causar somnolencia o no ser adecuados para ciertas personas y edades. Revisa el prospecto y no los combines con alcohol.
Cuándo consultar
Habla con un profesional sanitario si el mareo aparece también cuando no viajas, es intenso, se repite mucho o continúa después del trayecto, porque podría deberse a otra causa. Consulta las recomendaciones del NHS para el mareo de viaje y la información del CDC Yellow Book sobre mareo por movimiento.





