
La hepatitis es una inflamación del hígado que puede tener distintas causas, como virus, alcohol, algunos medicamentos o una enfermedad autoinmunitaria. No todas las hepatitis son iguales y algunas pueden no causar síntomas durante mucho tiempo.
El zumo de col y zanahoria, la cambronera y la swertia que recomienda este texto antiguo no sustituyen la evaluación ni el tratamiento indicado para la causa concreta. No empieces ni suspendas medicamentos o suplementos por tu cuenta: algunos productos herbales pueden dañar el hígado o interferir con tratamientos.
Qué hacer
Si te han diagnosticado hepatitis o te preocupa una posible exposición, consulta con un profesional sanitario. La evaluación puede incluir análisis y el tratamiento depende de la causa y del tipo de hepatitis. Comenta qué medicamentos, plantas o suplementos tomas, aunque sean productos «naturales»; pide consejo antes de cambiarlos y sigue las indicaciones clínicas.
La coloración amarilla de la piel u ojos, la orina oscura, las náuseas o el cansancio pueden tener distintas causas y no permiten diagnosticar hepatitis por sí solos. Busca atención sanitaria si aparecen, especialmente si empeoras. Para ampliar información: MedlinePlus: hepatitis, NCCIH: suplementos para hepatitis C y NIDDK: dieta y suplementos en la cirrosis.





