
La gastritis es la inflamación del revestimiento del estómago. A veces no causa síntomas; cuando los hay, pueden incluir dolor o molestia en la parte alta del abdomen, náuseas o sensación de llenura. Esos síntomas por sí solos no permiten saber si se trata de gastritis: existen distintas causas y el tratamiento depende de la valoración sanitaria.
Qué conviene tener en cuenta
Entre las causas se encuentran la infección por Helicobacter pylori, el consumo de alcohol y algunos medicamentos antiinflamatorios. Si tienes molestias persistentes o que vuelven, consulta con un profesional para valorar el motivo y las opciones adecuadas. Si ya sigues un tratamiento, no lo suspendas ni cambies por tu cuenta; pregunta antes de modificar medicamentos.
¿Sirven los remedios caseros?
No hay que presentar el regaliz, el zumo de remolacha y zanahoria ni las infusiones de menta o anís como tratamientos demostrados para la gastritis. La evidencia sobre el regaliz para tratar enfermedades es insuficiente y algunos productos pueden causar efectos graves, especialmente en personas con hipertensión o problemas cardíacos o renales. No sustituyas una valoración o un tratamiento recomendado por estos remedios.
Cuándo pedir ayuda
Busca atención urgente si vomitas sangre o un material parecido a posos de café, tienes heces negras o alquitranadas, o aparece un dolor intenso y repentino. También pide consejo si el dolor o la indigestión duran más de una semana, empeoran o reaparecen.
Fuentes: NIDDK: síntomas y causas de la gastritis; NCCIH: regaliz, utilidad y seguridad; NHS: gastritis y cuándo pedir ayuda; MedlinePlus: gastritis.





