El frío, el viento, el aire seco y la exposición al sol pueden resecar los labios. Lamerlos, morderlos o arrancar la piel también puede irritarlos. Las grietas no siempre tienen la misma causa, así que un remedio casero no garantiza que desaparezcan.
Cuidados sencillos para los labios agrietados
- Aplica con frecuencia un bálsamo sencillo, sin perfume, o un producto con petrolato (vaselina). Si escuece o irrita, deja de usarlo y elige otro que toleres.
- Evita lamer, morder o arrancar la piel de los labios, porque puede aumentar la irritación.
- Al estar al aire libre, usa un bálsamo labial con protección solar y reaplícalo según las indicaciones del envase.
No pongas cera de los oídos, manteca, mantequilla ni infusiones sobre las grietas como tratamiento: no son cuidados recomendados por las fuentes dermatológicas y sanitarias consultadas.
Cuándo pedir consejo
Un farmacéutico puede orientarte sobre un producto adecuado. Consulta con un profesional si los labios están calientes, doloridos o hinchados, si tienes una llaga que no cicatriza o si el problema persiste pese a los cuidados. Las ampollas pueden deberse a algo distinto de la sequedad; no asumas que son simples grietas.
Fuentes: Academia Estadounidense de Dermatología: cuidados para los labios agrietados; NHS: labios doloridos o secos; MedlinePlus: labios agrietados.





