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Sangrado nasal: primeros auxilios y cuándo pedir ayuda

Algodón con sangre colocado en la fosa nasal
La imagen muestra una práctica que no se recomienda: no introduzcas algodón, plantas ni polvos en la nariz.

La mayoría de los sangrados nasales son leves y pueden detenerse con presión. Si te ocurre:

  1. Siéntate e inclina la cabeza ligeramente hacia delante. No la eches hacia atrás ni te tumbes.
  2. Con el pulgar y el índice, aprieta la parte blanda de la nariz, justo por encima de los orificios, cerrándolos. Mantén la presión de forma continua durante 10–15 minutos, cronometrados, sin soltar para comprobar.
  3. Respira por la boca y escupe la sangre que llegue a ella.

Aprieta por fuera. No introduzcas hojas, polvos, algodón ni gasas en la nariz.

Cuándo pedir ayuda

Busca atención urgente si el sangrado no cede tras 15–20 minutos de presión continua, es abundante, comenzó después de un golpe en la cabeza o la cara, tienes dificultad para respirar o te notas débil o mareado. Si tomas medicamentos anticoagulantes, busca atención médica urgente para recibir indicaciones. No suspendas ni cambies ningún medicamento prescrito por tu cuenta. Consulta si los sangrados se repiten o si le ocurre a un menor de dos años.

Cuando pare, evita sonarte o hurgarte la nariz durante 24 horas. Para más información: MedlinePlus: hemorragia nasal, NHS Wales: sangrado nasal y Hospital Infantil Niño Jesús: primeros auxilios y sangrado nasal.