
La angina de pecho es una molestia que puede aparecer cuando el corazón no recibe suficiente sangre. Puede sentirse como presión u opresión en el pecho y, a veces, notarse también en brazos, espalda, cuello o mandíbula. No todo dolor torácico es angina, así que no conviene intentar diagnosticarlo en casa.
Si el dolor es nuevo o no desaparece, llama al 112
Un dolor o presión en el pecho que aparece de repente, es intenso, empeora, surge estando en reposo o no cede requiere atención urgente. También es urgente si se acompaña de falta de aire, sudor frío, náuseas, mareo o dolor que se extiende al brazo, la espalda, el cuello o la mandíbula. Llama al 112 y sigue las indicaciones del servicio de emergencias. No esperes a comprobar si un alimento o una infusión lo alivia.
Si ya tienes un diagnóstico de angina
Comenta con tu profesional sanitario cualquier cambio en la frecuencia, duración o circunstancias de las molestias, incluidos episodios en reposo. Acordad un plan escrito que indique qué hacer si reaparecen y cuándo pedir ayuda urgente. Si te han recetado medicación, úsala tal como te explicaron; no cambies ni suspendas el tratamiento por tu cuenta.
Cuidados y seguimiento
Acude a las revisiones y consulta qué actividades son adecuadas para ti. El equipo sanitario puede recomendar cambios de hábitos o rehabilitación cardiaca según tu situación. Las avellanas y los espárragos pueden formar parte de la alimentación de algunas personas, pero estos alimentos y las infusiones de espino blanco no son un remedio para un episodio de angina ni sustituyen la atención médica o la medicación prescrita.
MedlinePlus ofrece información sobre angina de pecho y sobre cómo cuidarse cuando se presenta dolor torácico. En la Unión Europea, el 112 es el número gratuito de emergencias.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante una emergencia, llama al 112.





