
Las aftas, o úlceras aftosas, son llagas dolorosas que aparecen dentro de la boca. No son lo mismo que el herpes labial: este suele formar ampollas alrededor de los labios y es contagioso, mientras que las aftas no lo son. El aspecto por sí solo no confirma el diagnóstico, y no todas las llagas son aftas.
A menudo no se identifica una causa concreta. Una lesión en la boca, el estrés, los cambios hormonales o algunas deficiencias nutricionales se han relacionado con las aftas, pero no permiten determinar por sí solos el origen en una persona.
Cuidados para aliviar las molestias
Muchas aftas desaparecen por sí solas. Mientras la zona esté sensible, evita los alimentos muy calientes, ácidos o picantes si te aumentan el dolor. Cepíllate con suavidad; si usas un enjuague, elige uno suave y sin alcohol, ya que el alcohol puede irritar la lesión. Un farmacéutico, dentista o médico puede orientarte sobre productos para aliviar el dolor.
Hemos retirado de versiones anteriores las recomendaciones de usar limón, vinagre o salvia y de comer yogur como cura: las fuentes sanitarias enlazadas no las respaldan como tratamiento. No frotes la úlcera con remedios caseros.
Cuándo pedir orientación
Consulta si la úlcera no mejora tras dos semanas de cuidados, empeora, aparece con frecuencia o se acompaña de fiebre, diarrea, dolor de cabeza o erupción. Pide ayuda antes si el dolor te dificulta comer o beber. Cuando las aftas se repiten, un profesional puede valorar si conviene buscar otras causas o deficiencias nutricionales; no empieces suplementos por tu cuenta.
Esta guía trata las aftas. Para otros tipos de lesiones orales, consulta nuestra guía general sobre llagas en la boca. Si no tienes claro qué tipo de lesión es, pregunta a tu dentista o a un profesional sanitario.
Fuentes sanitarias
- MedlinePlus: aftas bucales.
- MedlinePlus: aftas (enciclopedia médica).
- National Institute of Dental and Craniofacial Research: calenturas y aftas.
- NHS: úlceras bucales, autocuidados y cuándo consultar.





