
La irritación ocular puede aparecer por sequedad, alergia, humo, polvo, una infección o una lesión. El enrojecimiento por sí solo no permite saber la causa. Evita aplicar en los ojos zumo de patata, arcilla, alimentos o preparados caseros: no son tratamientos estériles y pueden empeorar la irritación o retrasar una valoración adecuada.
Qué hacer ante una molestia leve
- No te frotes los ojos y lávate las manos. Si llevas lentillas, retíralas si puedes hacerlo sin dificultad y no las vuelvas a poner mientras persistan las molestias.
- Si crees que ha entrado polvo o una partícula suelta, enjuaga el ojo con abundante agua limpia, sin frotar. No intentes sacar un objeto clavado ni presiones el ojo.
- No compartas colirios ni uses gotas medicadas por iniciativa propia. Si la molestia persiste, empeora o se repite, consulta con un profesional sanitario u óptico-optometrista.
Cuándo buscar atención urgente
Pide atención urgente si tienes dolor intenso, visión borrosa o pérdida de visión, mucha sensibilidad a la luz, enrojecimiento intenso, una lesión, un objeto a gran velocidad o dificultad para mantener el ojo abierto. Si entra un producto químico fuerte, enjuaga el ojo inmediatamente con abundante agua limpia durante al menos 20 minutos mientras solicitas ayuda urgente; sigue también las instrucciones del envase. En una emergencia en España, llama al 112.
Una irritación puede parecerse a otros problemas oculares y no siempre es una conjuntivitis. La guía del NHS sobre lesiones oculares explica los primeros auxilios y las señales de alarma. La Academia Americana de Oftalmología recomienda valoración si hay dolor moderado o intenso, cambios de visión o sensibilidad a la luz.





