Trucos para...

Crisis emocional: cómo acompañar con seguridad

Imagen original que acompañaba al artículo sobre crisis emocionales
Imagen conservada de la publicación original.

La palabra «histeria» se usó históricamente para describir experiencias muy distintas y hoy se considera un término anticuado. Una crisis de angustia, una reacción de estrés y otros cambios repentinos pueden tener causas diferentes; no es posible identificarlas ni diagnosticarlas solo por lo que alguien observa. La American Psychological Association explica el uso histórico y los límites del término.

Cómo acompañar a alguien que está muy angustiado

  • Acércate con calma, habla despacio y pregunta qué necesita. Si la persona puede responder, escucha sin juzgar y ofrécele un lugar tranquilo y seguro.
  • No la abofetees, zarandees, sujetes ni intentes provocarle estornudos con pimienta, polvo u otras sustancias. No obligues a beber una infusión ni a seguir ejercicios de respiración.
  • Si la persona cree que puede tratarse de angustia o pánico y quiere probarlo, puedes acompañarla a respirar de forma lenta y cómoda, sin forzar el aire. El NHS describe este tipo de ejercicio como una herramienta de autoayuda para el estrés y el pánico; no sirve para diagnosticar la causa de los síntomas.
  • Cuando pase el momento, anímala a hablar con un profesional sanitario si los episodios se repiten, son nuevos o interfieren con su vida cotidiana.

Cuándo pedir ayuda urgente

Llama al 112 en España o en la Unión Europea si hay pérdida de conocimiento, convulsiones, dificultad intensa para respirar, dolor torácico fuerte, una confusión repentina o peligro inmediato de que alguien se haga daño. MedlinePlus resume señales que pueden indicar una emergencia médica. Ante pensamientos o riesgo de suicidio en España, el Ministerio de Sanidad ofrece también la línea 024; si el peligro es inminente, llama al 112. No atribuyas síntomas físicos nuevos a la ansiedad sin valoración.

Estas pautas son de acompañamiento y no sustituyen una evaluación ni un tratamiento profesional. Una infusión puede ser una bebida reconfortante si la persona la desea, pero no es un tratamiento probado para una crisis.

Fuentes