
La remolacha es una hortaliza de sabor terroso que se puede disfrutar de muchas formas. Como otros vegetales, puede formar parte de una alimentación variada; no es un remedio para la tos, el cansancio ni otros problemas de salud.
Ideas para preparar remolacha
- Rállala cruda y añádela a una ensalada con manzana, zanahoria o hojas verdes.
- Ásala hasta que esté tierna y sírvela con legumbres, cereales o queso.
- Usa remolacha cocida en sopas, cremas o como guarnición. Si compras remolacha ya cocida, sigue las indicaciones de conservación del envase.
- El zumo puede tomarse ocasionalmente, pero no sustituye a la pieza entera ni a una dieta variada. El NHS cuenta un vaso de zumo de fruta o verdura (hasta 150 ml) como una ración diaria; no es necesario tomar zumos para comer variado.
Sobre los remedios tradicionales
La receta antigua de remolacha con miel no debe presentarse como tratamiento probado para la tos. Si buscas medidas de autocuidado, consulta una fuente sanitaria y ten en cuenta que la miel no se da a menores de un año.
Tampoco hay pruebas de que un zumo de remolacha y apio pueda iniciar o facilitar el parto. El NHS indica que no hay métodos probados para empezar el parto en casa y que ciertos alimentos o bebidas no han demostrado hacerlo. Si tienes dudas sobre el embarazo o el inicio del parto, consúltalas con tu matrona o equipo obstétrico.
Fuentes
- NHS: raciones de frutas y verduras y límite diario para zumos y batidos.
- NHS: inducción del parto y falta de evidencia para métodos caseros.
- NHS: tos, evidencia limitada de la miel con limón y precaución para menores de un año.





