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Mal olor de pies: cuidados para mantenerlos limpios y secos

Pies limpios y secos
El olor de pies es frecuente y suele relacionarse con sudor y bacterias; a veces puede acompañar a una infección por hongos.

Los baños de pies con hierbas, limón, vinagre o alcohol no son necesarios para controlar el mal olor. Tampoco hay motivos para seguir una dieta rica en silicio con la idea de reducir el sudor. Para empezar, unas medidas sencillas de higiene y calzado pueden ayudar.

Cómo cuidar los pies y el calzado

  • Lava los pies a diario y sécalos bien, sobre todo entre los dedos.
  • Cambia los calcetines cada día y también si se humedecen. Elige materiales transpirables y evita llevar calzado muy ajustado.
  • Deja que los zapatos se sequen antes de volver a ponértelos; si es posible, alterna pares.
  • Un polvo para pies o un antitranspirante pueden ser opciones. Pide consejo en la farmacia si no sabes cuál elegir.

El desodorante perfuma o enmascara el olor; el antitranspirante ayuda a reducir el sudor. Si sudas mucho, consulta antes de usar un producto más fuerte o si te irrita la piel.

Cuándo pedir consejo

Si el olor no mejora con estos cuidados o afecta a tu vida diaria, consulta con un profesional sanitario. Si además tienes picor, descamación o una erupción entre los dedos, un farmacéutico o profesional sanitario puede orientarte sobre una posible infección por hongos y su tratamiento.

Más información: NHS: causas, autocuidados y cuándo consultar por el olor de pies; Academia Americana de Dermatología: antitranspirantes para la sudoración excesiva.