
La afonía es la pérdida completa o casi completa de la voz; la ronquera cambia su sonido. Ambas pueden aparecer tras un resfriado o forzar la voz, pero también tienen otras causas. No es posible saber cuál es el motivo solo por el síntoma.
Qué hacer si te quedas sin voz
Habla lo imprescindible y deja descansar la voz. Evita gritar, cantar y susurrar, porque también pueden exigir esfuerzo a las cuerdas vocales. Bebe agua con regularidad y evita el humo del tabaco. La cebolla con miel y las gárgaras de regaliz que recomendaba la versión antigua no son una cura demostrada; no sustituyas por ellas una valoración o un tratamiento indicado. No tomes antibióticos ni otros medicamentos por tu cuenta.
Cuándo consultar
Pide atención urgente si tienes dificultad para respirar. Consulta cuanto antes si te cuesta tragar, toses sangre, notas un bulto en el cuello o sientes dolor al hablar o tragar. Si pierdes completamente la voz durante más de unos días, los episodios se repiten o la ronquera dura más de tres semanas, solicita valoración sanitaria.
Para la ronquera persistente, consulta también nuestra guía sobre cuidados de la voz y cuándo consultar.
Fuentes: NIDCD (NIH): ronquera y pérdida de voz y MedlinePlus: ronquera.





