Salud

Berenjena: ideas para asarla y cocinarla

La berenjena tiene una pulpa tierna que absorbe bien los sabores y admite distintas preparaciones. Puedes asarla, cocinarla a la plancha, rellenarla o añadirla a guisos y salsas.

Antes de cocinarla

Lava la berenjena y retira el tallo. Para asarla entera, pínchala varias veces con un tenedor; para cocinarla en rodajas o dados, córtala justo antes de usarla. La piel se puede dejar si está firme y en buen estado.

Tres formas de prepararla

  • Asada: pártela por la mitad, haz unos cortes superficiales en la pulpa, añade un poco de aceite y hornéala hasta que esté tierna. Sírvela con tomate, hierbas o legumbres.
  • A la plancha: córtala en rodajas, úntalas ligeramente con aceite y cocínalas por ambos lados hasta que se doren y ablanden.
  • En guisos: añade dados a un pisto, una salsa de tomate o un guiso de verduras. Remueve con cuidado para que mantengan su forma.

Para rellenarla

Corta la berenjena por la mitad y ásala hasta que la pulpa se ablande. Retírala con una cuchara, mézclala con verduras, arroz o legumbres ya cocinadas y vuelve a rellenar las pieles. Termina en el horno unos minutos.

La berenjena es un ingrediente versátil, pero no es un remedio para el colesterol, la tensión alta, las hemorroides, las úlceras, el estreñimiento, el reuma ni las enfermedades renales. No apliques sobre la piel o las mucosas el aceite casero descrito en antiguas recetas.