
¿La cerveza protege el corazón?
No hay motivo para empezar a beber cerveza con ese objetivo. La American Heart Association indica que no recomienda beber alcohol para obtener beneficios para la salud y aconseja que quien no bebe no empiece. La Organización Mundial de la Salud relaciona el alcohol con enfermedades cardiovasculares, varios cánceres y otros daños; señala que ninguna forma de consumo está libre de riesgo. Una asociación observada en algunos estudios no demuestra que la cerveza prevenga infartos ni que el supuesto «colesterol bueno» del alcohol sea una protección.
Cerveza y lactancia
La cerveza no es un método recomendado para aumentar la leche materna. El alcohol pasa a la leche y puede afectar la salida de la leche; con un consumo elevado, también puede disminuir la producción. Los CDC señalan que la opción más segura durante la lactancia es no beber alcohol. Si preocupa la cantidad de leche o se está pensando en consumir bebidas alcohólicas, conviene consultar con la matrona, pediatría o una profesional de lactancia para recibir orientación adaptada.
Qué conviene recordar
Ni beber «con moderación» convierte la cerveza en un tratamiento cardíaco, ni beberla es una forma fiable de estimular la lactancia. El Ministerio de Sanidad recuerda que no existe un nivel de consumo de alcohol sin riesgo. Para cuidar la salud cardiovascular, es preferible apoyarse en medidas contrastadas y en el consejo del equipo sanitario, no en una bebida alcohólica.





