
Las habas son legumbres de sabor suave que pueden servirse como plato principal o guarnición. La versión antigua de esta página recomendaba usarlas para tratar panadizos, colesterol, reuma, retención de líquidos, problemas renales y para interrumpir la lactancia. No presentamos las habas, sus vainas, el caldo ni la harina como tratamientos para esas condiciones.
Ideas para cocinar habas
- Añádelas a un guiso de verduras o arroz para preparar un plato saciante.
- Sírvelas con cebolla, ajo y hierbas aromáticas como guarnición.
- Incorpóralas a una ensalada templada con otras verduras y un aliño sencillo.
- Tritura las habas ya cocinadas con un poco de aceite de oliva y limón para hacer una crema para untar.
Retira las vainas y sigue las instrucciones del envase para las habas congeladas o secas. Cocina las habas antes de comerlas y refrigera pronto las sobras.
Una precaución importante sobre el favismo
Las habas pueden desencadenar destrucción de glóbulos rojos en algunas personas con deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), una reacción conocida como favismo. MedlinePlus y el NHS indican que las personas con esta deficiencia deben evitar las habas. Si tienes G6PD o no sabes qué alimentos debes evitar, consulta con tu profesional sanitario; no uses esta página para valorar tu riesgo individual.
En resumen
Disfruta las habas como alimento y condiméntalas a tu gusto. Los caldos y cataplasmas de la publicación anterior no sustituyen la atención ni el tratamiento indicados por un profesional.
Fuentes
- MedlinePlus Genetics: deficiencia de G6PD y favismo.
- King’s College Hospital NHS Foundation Trust: información para personas con G6PD.





