
Las habas se pueden disfrutar frescas o secas, según la temporada y el producto. Añádelas a guisos, ensaladas templadas, arroces o salteados de verduras.
Habas y cuidado de la piel
La harina de habas no es un tratamiento dermatológico demostrado para las durezas ni para hidratar la piel. Las pastas caseras pueden irritar o provocar una reacción. Para cuidar la piel, elige productos formulados para ese uso y sigue su etiqueta. La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda probar los productos nuevos en una zona pequeña antes de incorporarlos a la rutina.
Fuente: AAD: cómo probar productos para la piel.





