
El apio se puede servir crudo o cocinado. Su tallo crujiente aporta textura a ensaladas y aperitivos, mientras que troceado puede formar parte de sopas, guisos y salteados. Aquí tienes ideas sencillas para incorporarlo a tus platos.
Ideas para preparar apio
- Córtalo en bastones y sírvelo como parte de una bandeja de verduras.
- Añade rodajas finas a ensaladas con manzana, legumbres o frutos secos.
- Incorpóralo picado a sofritos, sopas, guisos o salteados.
- Utiliza las hojas bien lavadas para dar sabor a caldos o picarlas sobre un plato terminado.
Lavado y precaución con alérgenos
Lava los tallos y las hojas bajo agua corriente antes de cortarlos o comerlos. No uses jabón ni detergente para limpiar verduras frescas. El apio pertenece a los alérgenos que deben declararse en el etiquetado de alimentos cuando está presente como ingrediente. Si tienes alergia al apio, comprueba la información del producto y pregunta por los ingredientes en platos preparados.
Fuentes
- FDA: selección, lavado y servicio seguro de frutas y verduras frescas.
- AESAN: etiquetado de sustancias que causan alergias e intolerancias alimentarias.





