Salud

Patatas en la cocina: usos y precauciones de seguridad

Patatas
La patata es un alimento versátil para cocinar; no sustituye la atención ni los primeros auxilios para una dolencia.

Ideas para cocinar patatas

Puedes hervirlas, asarlas o prepararlas en puré y servirlas como parte de una comida. Elige la preparación según la receta y tus preferencias; el zumo de patata cruda no es una bebida medicinal.

Precauciones al elegir y guardar patatas

Las patatas que muestran cambios o daños —por ejemplo, brotes, zonas verdes o golpes— pueden tener concentraciones más altas de glicoalcaloides. Health Canada aconseja guardarlas en un lugar fresco, seco y oscuro; retirar las partes verdes, dañadas y los brotes; y desechar la patata entera si está muy afectada. No la comas si sabe amarga o produce ardor en la boca. La EFSA explica que una exposición elevada a glicoalcaloides puede causar síntomas digestivos.

La patata no es un remedio casero

No uses patata rallada para tratar una quemadura: el NHS recomienda enfriarla con agua corriente fresca durante 20 minutos y no aplicar productos caseros. Tampoco intentes empujar un objeto que un niño se haya tragado dándole comida; consulta enseguida con un profesional o con emergencias, especialmente si puede ser una pila o un objeto afilado. La patata tampoco debe presentarse como tratamiento para diarrea, fiebre, eccema, forúnculos o insomnio.

Fuentes