El dolor de oído en la infancia puede tener varias causas y no se puede confirmar una otitis solo por los síntomas. Muchas infecciones empiezan a mejorar en unos días, pero conviene observar cómo evoluciona el niño y pedir ayuda si aparecen señales preocupantes.
Qué puedes hacer mientras tanto
Si el niño tiene dolor o fiebre, el NHS indica que puede aliviarse con paracetamol o ibuprofeno infantil, siguiendo el prospecto y teniendo en cuenta la edad del menor. Consulta al farmacéutico o al pediatra si no tienes claro qué producto puede tomar o cuánto darle.
No introduzcas aceites, gotas ni bastoncillos en el oído del niño salvo que un profesional sanitario lo indique. La vitamina C, la quercetina y las infusiones no sustituyen la valoración ni el tratamiento que pueda necesitar.
Cuándo consultar
Pide valoración si el dolor no empieza a mejorar en unos tres días, se repite o te preocupa el estado del niño. Busca atención antes si tiene fiebre alta, se encuentra muy mal, sale líquido del oído, aparece hinchazón alrededor de la oreja o notas cambios en la audición. En bebés pequeños, consulta con prontitud ante síntomas de infección.





