
El hígado participa en la digestión y en el procesamiento de nutrientes. Hay enfermedades hepáticas con distintas causas y algunas no dan síntomas al principio. Una infusión de cabello de maíz, una decocción de lechuga o un zumo de zanahoria no sustituyen una valoración ni deben usarse para tratar una enfermedad. Puedes leer también qué se sabe sobre las dietas «detox».
Cuidados generales
- En el hígado graso, la actividad física y una alimentación saludable pueden formar parte de las medidas de manejo; si se recomienda perder peso, el NIDDK aconseja hacerlo gradualmente.
- Si tienes una enfermedad hepática, pregunta a tu equipo sanitario si debes evitar por completo el alcohol. Para la cirrosis, el NIDDK recomienda no beber.
- El Ministerio de Sanidad incluye la enfermedad hepática crónica entre las situaciones de riesgo para las vacunas frente a las hepatitis A y B. Consulta si te corresponden según tus antecedentes y vacunas previas.
- No empieces por tu cuenta productos «detox», hierbas o suplementos. Algunos remedios herbales pueden dañar el hígado; comenta con un profesional todo lo que tomas antes de añadir un producto.
Cuándo consultar
Pide valoración si notas la piel o el blanco de los ojos amarillos, hinchazón del abdomen o las piernas, facilidad para hacerte moretones, orina oscura o heces pálidas. Estos signos pueden tener distintas causas y no permiten diagnosticarte por tu cuenta. Algunas enfermedades del hígado no producen síntomas; sigue los controles que te hayan indicado.
Fuentes sanitarias
- MedlinePlus: enfermedades del hígado
- NIDDK: tratamiento del hígado graso
- Ministerio de Sanidad: vacuna contra la hepatitis A
- Ministerio de Sanidad: vacuna contra la hepatitis B





