Las encías rojas, sensibles o que sangran al cepillarse merecen atención. La placa puede irritarlas, aunque solo un profesional dental puede valorar la causa. Frotar salvia, aspirar humo o aplicar enjuagues caseros no sustituye la higiene bucal ni una revisión.

Hábitos diarios para cuidar las encías
Cepíllate dos veces al día con pasta dental con flúor y limpia también entre los dientes a diario con hilo o cepillos interdentales. Un dentista o higienista puede aconsejarte cuál se adapta mejor a tus espacios. Si el sarro ya se ha formado, no se elimina con el cepillo: requiere una limpieza profesional. Las revisiones ayudan a detectar problemas y a recibir instrucciones adecuadas a cada boca.
El tabaco aumenta el riesgo de enfermedad de las encías y puede dificultar la respuesta al tratamiento. Si fumas, pedir ayuda para dejarlo también puede formar parte del cuidado bucal.
Cuándo pedir una revisión
Pide cita con el dentista si las encías sangran al cepillarte o usar hilo, están doloridas o hinchadas, tienes mal aliento persistente, notas retracción o un diente flojo. La inflamación y el sangrado pueden ser señales de gingivitis, pero no permiten confirmar un diagnóstico por sí solos.
Si la hinchazón o el dolor son intensos, hay dientes que se mueven, una úlcera, una mancha roja o un bulto, busca atención dental urgente. Si aparece una hinchazón importante en la boca o cuesta respirar o tragar, solicita ayuda de emergencia; en España, llama al 112 (número europeo de emergencias, información oficial).
Para más información, consulta las guías de NIDCR sobre enfermedad periodontal, NHS sobre enfermedad de las encías y MedlinePlus en español.





