Salud

Requesón: usos y límites de sus supuestos beneficios

Requesón
El requesón puede servirse con fruta, miel o mermelada, o añadirse a recetas saladas. Consérvalo según las indicaciones del envase.

El requesón es un producto lácteo fresco y de sabor suave. Puede formar parte de desayunos, meriendas y platos salados; su composición y contenido nutricional varían según el producto, así que consulta la etiqueta si necesitas controlar algún ingrediente.

Ideas para servirlo

  • Combínalo con fruta fresca, pan o una pequeña cantidad de miel o mermelada.
  • Añádelo a ensaladas, verduras asadas o patatas cocidas.
  • Úsalo como relleno de crepes, pasta o verduras, y mézclalo con hierbas para preparar una crema salada.

Cómo conservarlo

Al ser un producto fresco, mantenlo refrigerado y sigue las instrucciones de conservación y consumo del envase. Una vez abierto, guárdalo bien cerrado y respeta el plazo indicado por el fabricante. La AESAN recuerda que el queso fresco es perecedero y debe mantenerse correctamente refrigerado.

Qué no puede tratar

El requesón no es un tratamiento para úlceras, candidiasis vaginal, resaca ni quemaduras. Para las úlceras pépticas, el NIDDK señala que no se recomienda una dieta especial para prevenirlas o tratarlas. La candidiasis vaginal puede requerir diagnóstico y tratamiento antifúngico; comer requesón no la cura ni reequilibra la flora vaginal. La NIAAA indica que no hay una cura para la resaca distinta del tiempo: ningún alimento la elimina.

No apliques requesón ni otros alimentos sobre una quemadura. Enfría la zona cuanto antes con agua corriente fresca durante 20 minutos y busca atención sanitaria si la quemadura es importante o tienes dudas sobre su gravedad. No uses hielo, mantequilla ni remedios caseros sobre la lesión.

Fuentes