La nariz tapada suele acompañar al resfriado y puede resultar molesta, sobre todo por la noche. No hay una infusión que disuelva la mucosidad ni un remedio casero que garantice despejarla. El caldo o una bebida caliente pueden ser reconfortantes, pero no conviene presentarlos como tratamiento.
Medidas sencillas para encontrarte mejor
Descansa y bebe líquidos con normalidad. Un espray salino puede aliviar la sequedad o ayudar a limpiar la nariz. Si utilizas un dispositivo de irrigación nasal, sigue sus instrucciones y usa únicamente agua destilada, estéril o hervida y enfriada; el agua del grifo sin tratar no es segura para este uso. Limpia y deja secar el dispositivo según las indicaciones del fabricante.
Evita inhalar vapor sobre un recipiente con agua caliente: puede causar quemaduras graves y no hay pruebas sólidas de que acelere la recuperación o alivie de forma duradera la congestión. Tampoco hace falta añadir mentol, pino u otras hierbas al agua. Una ducha templada puede resultar agradable, pero no es un tratamiento probado.
Cuándo pedir consejo sanitario
Consulta con un profesional si los síntomas empeoran, no mejoran tras unos diez días, aparece fiebre alta o dura más de tres días. Busca atención urgente si tienes dificultad para respirar o dolor en el pecho. Si tienes una enfermedad crónica, defensas bajas o dudas sobre qué producto usar, pide orientación a un profesional sanitario.
Más información: resfriado común y autocuidados (NHS); advertencia sobre inhalar vapor y quemaduras (Royal Devon NHS y British Burn Association); seguridad de los lavados nasales (FDA).





