
La fiebre puede acompañar a distintas enfermedades. Aplicar leche, agua de cebada o aceites sobre el cuerpo, o tomar infusiones para provocar sudor, no sustituye una valoración ni es un método recomendado para tratarla.
Cuidados generales
En adultos, descansa y bebe líquidos con frecuencia. En niños, ofrece líquidos o tomas habituales y evita abrigarlos en exceso; no intentes bajarles la fiebre con baños o esponjas. Sigue las instrucciones de cualquier medicamento y consulta con un profesional si no sabes si es apropiado para esa persona. El NHS ofrece orientación para adultos y otra para la fiebre en niños.
Cuándo pedir ayuda
Busca atención médica urgente si un bebé menor de 3 meses tiene 38 °C o más, o si un bebé de 3 a 6 meses llega a 39 °C. Pide ayuda inmediata si la persona respira con dificultad, cuesta despertarla, sufre una convulsión o presenta una erupción que no desaparece al presionarla. En adultos, consulta si la fiebre empeora o no mejora con los cuidados en casa.
Estas pautas son generales y no permiten averiguar la causa de la fiebre. Si te preocupa el estado de la persona, consulta con un profesional sanitario.





