Los rabanitos tienen un sabor fresco y ligeramente picante que da contraste a platos sencillos. Puedes cortarlos finos para añadirlos a ensaladas, bocadillos o tacos. También puedes asarlos o incorporarlos a un salteado si prefieres una textura más tierna.
Cómo lavarlos y prepararlos
Antes de cortarlos o comerlos, enjuágalos bien bajo agua corriente y frótalos suavemente con las manos. No uses jabón, detergente ni lejía para lavar verduras. La FDA indica que el lavado puede reducir las bacterias presentes, aunque no las elimina por completo. Lava también las manos y los utensilios antes y después de manipular alimentos frescos.
Si buscas un bocado rápido, sírvelos en rodajas con pan, queso fresco o una salsa de yogur. Ajusta la cantidad al gusto: su punto picante puede variar.






