Salud

Mandarinas: vitamina C, sabor y límites de los remedios

Mandarinas
Las mandarinas son una fruta cítrica que aporta vitamina C. Ni su piel hervida ni su zumo deben presentarse como tratamientos para la diabetes, las aftas o los parásitos.

Mandarinas como parte de la alimentación

La mandarina es fácil de comer fresca y aporta vitamina C, como otros cítricos y frutas y verduras. Puedes disfrutarla entera como parte de una alimentación variada. Su zumo no tiene propiedades curativas especiales y no hace falta tomarlo en ayunas.

La piel de mandarina no trata la diabetes

No hay base para recomendar una decocción de piel de mandarina para bajar la glucosa. La diabetes se controla con un plan de alimentación y cuidados adecuado para cada persona, y a veces con medicamentos. No cambies ni suspendas la medicación por un remedio casero; consulta con tu equipo sanitario. El NIDDK señala que no hay pruebas claras de que alimentos, hierbas o suplementos específicos controlen la diabetes por sí solos.

El zumo no cura aftas ni elimina parásitos

Aplicar zumo de mandarina sobre una afta puede escocer. El NHS aconseja evitar alimentos y bebidas ácidas si irritan una úlcera bucal; consulta con dentista o médico si dura más de tres semanas.

Un vaso de zumo tampoco elimina parásitos intestinales. Hay distintas infecciones y las pruebas necesarias dependen de los síntomas y antecedentes; si te preocupa una infección, solicita valoración en lugar de probar una cura alimentaria.

Ideas sencillas para servirlas

Pela una mandarina y toma los gajos como tentempié, añádelos a una ensalada o mézclalos con yogur y avena. Si prefieres zumo, considéralo una bebida y no un remedio; si tienes aftas, puede resultar molesto por su acidez.

Fuentes y lecturas recomendadas