
La manzanilla es conocida como infusión y se ha usado tradicionalmente de muchas formas. Sin embargo, los estudios disponibles no bastan para confirmar que trate de manera fiable el insomnio, la depresión, el dolor u otros problemas de salud. Una taza puede disfrutarse como bebida; no sustituye una evaluación ni un tratamiento.
Precauciones con infusiones, extractos y usos sobre la piel
Una infusión no equivale a un extracto concentrado o a un aceite esencial. La manzanilla puede provocar reacciones alérgicas, sobre todo en personas alérgicas a plantas relacionadas como margaritas o crisantemos. También se han descrito interacciones con algunos medicamentos, incluida la warfarina. Si tomas medicación, estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta con un profesional antes de usar preparados medicinales o suplementos.
No pongas infusiones caseras en los ojos: la manzanilla puede irritarlos. Si aplicas un producto sobre la piel y aparece una reacción, deja de usarlo. Evita los aceites caseros como tratamiento para el dolor.
Palpitaciones y depresión no se tratan con una tisana
Si notas palpitaciones que vuelven, duran más de unos minutos o te preocupan, pide valoración sanitaria. Si ocurren junto con dolor en el pecho, dificultad para respirar o desmayo, busca atención urgente. Si el ánimo bajo dura más de dos semanas o afecta a tu vida diaria, pide apoyo profesional; no lo sustituyas por una mezcla de hierbas.
Más información: NCCIH: evidencia y seguridad de la manzanilla; NHS: palpitaciones y señales de urgencia; NHS: depresión y cómo pedir ayuda.





