Salud

Nabo en la cocina: usos y límites de los remedios caseros

Nabo
El nabo es una hortaliza sencilla para caldos, cremas, guisos y platos al horno. En este artículo separamos esos usos de varias recetas medicinales tradicionales que no conviene presentar como tratamientos.

Cómo cocinar nabo

Puedes pelarlo si la piel es gruesa, trocearlo y añadirlo a una sopa o un guiso; también queda bien asado o hecho puré con otras verduras. Las recomendaciones de AESAN encajan las hortalizas dentro de una alimentación variada, junto con frutas, legumbres y otros alimentos de origen vegetal. AESAN: campaña de alimentación saludable.

Jarabe de nabo para la tos

La mezcla de nabo y miel puede ser una receta tradicional, pero no debe anunciarse como descongestivo ni como cura para la tos infantil. El NHS recomienda líquidos y, para niños mayores de un año, menciona una bebida templada de limón y miel; no se debe dar miel a menores de un año. Sigue la orientación sanitaria adecuada a la edad y pide consejo si la tos preocupa, empeora o dura varias semanas. NHS: resfriados y tos en niños.

Zumo de nabo y úlceras gástricas

No hay base para afirmar que el zumo de nabo alivie o prevenga una úlcera péptica. El NIDDK señala que la dieta no tiene un papel importante en su causa, prevención o tratamiento. Una úlcera requiere valoración y tratamiento adecuados; no confíes en zumos o dietas especiales para curarla. NIDDK: alimentación y úlceras pépticas.

Cataplasmas y flemones

No recomendamos aplicar pasta de nabo y sal sobre una inflamación ni una cataplasma sobre un flemón. Si el dolor o la hinchazón están en la boca o la cara, podría tratarse de un absceso dental: el NHS indica que necesita atención dental urgente y no desaparece por sí solo. Si cuesta respirar o tragar, busca ayuda de emergencia. NHS: absceso dental.