Los berros tienen un sabor fresco y ligeramente picante. Puedes añadirlos a ensaladas o bocadillos, mezclarlos con otras hojas o incorporarlos a una crema. Si su sabor te resulta intenso, combínalos con ingredientes más suaves.
Berros y cáncer: qué dice la evidencia
No se puede afirmar que comer berros prevenga o trate el cáncer. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos incluye los berros entre las verduras crucíferas estudiadas, pero señala que los resultados de los estudios en personas son mixtos. Los resultados de laboratorio o en animales no demuestran que un alimento concreto evite la enfermedad. Consulta la información del NCI sobre verduras crucíferas y cáncer.
Cómo lavar y preparar los berros
Elige hojas frescas y desecha las dañadas. Antes de comerlos o cortarlos, enjuágalos bien bajo agua corriente; no uses jabón ni detergente. Mantén las hojas y los utensilios separados de carnes, aves y pescado crudos. Lavar ayuda a reducir la suciedad y algunos microorganismos, pero no los elimina todos. La FDA explica cómo preparar frutas y verduras frescas.
Sécalos con papel o un paño limpio y guárdalos refrigerados. Puedes servirlos crudos en ensaladas y bocadillos o cocinarlos en sopas y cremas.
Actualización editorial: 13 de octubre de 2026.





