
Las alcaparras aportan un toque salado y ácido a muchas recetas. Puedes añadir unas pocas a ensaladas, pizzas, salsas de tomate, platos de pasta o preparaciones con pescado y legumbres.
Cómo usarlas
- Escúrrelas y pruébalas antes de añadir más sal al plato.
- Si su sabor resulta intenso, enjuágalas brevemente y escúrrelas.
- Guarda el envase abierto según las instrucciones del fabricante.
Las alcaparras no son un tratamiento para el hígado, la retención de líquidos, el dolor de estómago ni el estreñimiento. Los productos encurtidos y las marcas pueden tener composiciones distintas; revisa la etiqueta si necesitas controlar algún nutriente.
Para consultar la composición de alimentos y productos concretos, puedes usar FoodData Central, base de datos del USDA.





