
El cuello puede incluirse en la rutina habitual de cuidado de la piel. Los ejercicios de barbilla, masticar chicle o las mascarillas caseras de leche y miel no deben presentarse como métodos probados para quitar la papada ni borrar arrugas.
Cuidados sencillos para el cuello
- Aplica la protección solar que uses en la piel expuesta del cuello. La American Academy of Dermatology recomienda un protector de amplio espectro con SPF 30 o superior y volver a aplicarlo según la etiqueta, especialmente cuando se permanece al aire libre.
- Si la piel está seca, utiliza una crema hidratante adecuada para tu tipo de piel. La hidratación puede suavizar temporalmente la apariencia de líneas finas, pero no elimina la flacidez ni cambia el contorno del cuello.
- Evita aplicar alimentos o mezclas caseras si te irritan. Para una mascarilla cosmética, elige un producto formulado, sigue sus instrucciones y retíralo si causa ardor o escozor.
La AAD señala que las cremas y lociones pueden ofrecer efectos sutiles sobre la apariencia, pero no levantan la piel flácida. Si te preocupa un cambio en la piel o quieres valorar opciones cosméticas, consulta con dermatología.
Fuentes
- American Academy of Dermatology: cuidados para reducir los signos visibles de la edad.
- American Academy of Dermatology: qué pueden y qué no pueden hacer los tratamientos para la piel flácida.





