Salud

Beneficios de la Alcachofa Para la Salud

Alcachofa
Cuenta una antigua leyenda que las alcachofas son doncellas que les han dado “calabazas” a un dios. La verdad es que, tras su duro caparazón, esta sana verdura tiene un corazón suave y muy, muy tierno, ¡toda una delicia para el paladar más exigente! Pero sus virtudes no son únicamente gastronómicas.

La dieta de la alcachofa: No es un invento de ahora. Ya nuestras abuelas las utilizaban para poner en cintura los kilitos de más. Y es que esta verdura es muy baja en calorías y, además, tiene la virtud de eliminar fácilmente las grasas del organismo y combatir la retención de líquidos. Todas estas circunstancias hacen que la alcachofa sea uno de los alimentos adelgazantes más eficaces que existen. ¿Te gustaría adelgazar unos kilitos? Pues apúntate esta fantástica dieta.

Consiste en seguir, tres días a la semana el siguiente menú:

Desayuno: Leche descremada o yogur. Pan integral con queso y jamón o cereales integrales.

A media mañana: Una infusión de alcachofa. Prepárala echando unas dos o tres hojas de alcachofa cruda (procura que no sean muy duras) en una taza de agua caliente. Su sabor es algo amargo, por lo que puedes añadirle una cucharadita de miel.

Comida: Parrillada de verduras en la que, evidentemente, las alcachofas no pueden faltar. Pescado o pollo a la plancha o al horno. Una pieza de fruta.

A media tarde: Un yogur descremado. Una infusión de alcachofa.

Cena: Alcachofas hervidas. Queso fresco o tortilla. Una pieza de fruta.

El resto de la semana, sigue una dieta equilibrada y sin excesos.

 Sopa para los problemas del hígado: La alcachofa, como la mayoría de alimentos amargos, resulta muy eficaz para combatir los problemas relacionados con el hígado y la bilis. Si es precisamente éste tu punto débil, no dudes en tomar esta sopa dos o tres veces a la semana. Te ayudará a sentirte mejor.

Necesitarás: cinco alcachofas. Un litro de agua.

1- Corta los rabos y las hojas duras de las alcachofas. Límpialas bien y córtalas en cuartos.

2- Hiérvelas durante 20 minutos.

3- Toma el caldo y las alcachofas bien calientes.

Jugo de alcachofa contra el colesterol: La alcachofa impide que la grasa se deposite en las arterias, por lo que resulta muy útil para controlar los niveles altos de colesterol “malo” en el organismo. En este caso, la forma más efectiva de tomarla es en jugo fresco. Para prepararlo, tan sólo hay que licuar las alcachofas bien lavadas y crudas. Su sabor es muy amargo, por lo que te aconsejamos que la edulcores con miel. Para beneficiarse de sus efectos, basta con tomar medio vasito al día.

 Vino contra el eccema: El vino de alcachofa es un excelente depurativo que te ayudará a combatir numerosos problemas cutáneos, muy especialmente el eccema. Se prepara echando 50 gramos de hojas de alcachofas en un litro de vino blanco de buena calidad. Deja en maceración durante una semana como mínimo. Toma dos cucharaditas al día antes de las dos comidas principales.

 Contrarrestar los efectos negativos del tabaco: La alcachofa, sobre todo si se toma hervida, asada o al vapor, elimina las toxinas de nuestro organismo. Es, por lo tanto , un alimento muy recomendable para paliar los efectos negativos que ocasiona el consumo de tabaco en nuestro cuerpo.