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Rojeces faciales: cuidado suave y cuándo consultar

Rojeces en el Cutis
Imagen de archivo: el aspecto de la piel por sí solo no permite saber por qué está enrojecida.

El enrojecimiento de la cara puede aparecer por motivos distintos: irritación, reacción a un producto, exposición al sol u otras afecciones de la piel. No se puede identificar la causa ni elegir un tratamiento solo por el aspecto. Los zumos de berro o acelga y las mascarillas de huevo o levadura no son métodos probados para quitar las rojeces; aplicar alimentos sobre la cara también puede irritar.

Cuidados prudentes para la piel sensible

Mientras averiguas qué te sienta bien, evita frotar, rascar o exfoliar la zona y suspende cualquier producto que te produzca escozor o empeore la irritación. Puedes lavar la cara con agua templada y un limpiador suave, usando las yemas de los dedos, y secarla con toques, sin arrastrar la toalla. Si incorporas un cosmético, elige uno sencillo y sin perfume; prueba primero según las instrucciones del producto y deja de usarlo si causa reacción.

La protección solar puede ayudar a reducir la irritación por el sol. Si tu profesional sanitario te ha diagnosticado rosácea, la American Academy of Dermatology aconseja productos adecuados para piel sensible y protector solar de amplio espectro SPF 30 o superior. No todas las rojeces son rosácea y estas medidas no sustituyen un diagnóstico o tratamiento.

Cuándo consultar

Pide una valoración dermatológica si el enrojecimiento dura más de dos semanas, reaparece, empeora o te preocupa. Hay causas diferentes que pueden parecerse y el tratamiento depende de cuál sea. Si junto a la rojez notas los ojos irritados, rojos o hinchados, busca atención médica pronto: algunos problemas oculares necesitan valoración sin demora. No apliques zumos, infusiones ni mascarillas caseras cerca de los ojos.

En otros artículos revisamos los límites de aplicar tila sobre la piel y de usar perejil como remedio de belleza.

Fuentes