
Las judías blancas son versátiles y combinan bien con verduras, hierbas y cereales. Puedes usarlas en guisos, ensaladas templadas, sopas o cremas. Si utilizas judías ya cocidas, escúrrelas y sigue las indicaciones del envase.
Ideas para servirlas
- Guisadas con tomate, cebolla, ajo y las verduras que tengas a mano.
- En una ensalada templada con pimiento asado, perejil y aceite de oliva.
- En una sopa con verduras o trituradas para preparar una crema espesa.
- Mezcladas con arroz u otros ingredientes para completar un plato principal.
Si cocinas alubias secas
Enjuágalas, retira las que estén dañadas y sigue un método de remojo y cocción segura. La FDA advierte que las judías crudas o poco cocidas pueden contener fitohemaglutinina: recomienda remojarlas al menos cinco horas, desechar esa agua y hervirlas en agua nueva durante al menos 30 minutos. Comprueba siempre que queden bien cocidas y sigue también las instrucciones del envase o de la receta.
Estas son ideas culinarias. Las judías no son un remedio para los cálculos renales, la artrosis, la gota ni el cansancio; consulta con un profesional sanitario sobre esas molestias.





