Belleza, Salud

Harina integral: fibra, nutrientes y límites de sus beneficios

Cucharas con harina integral y refinada junto a granos y semillas sobre una mesa de madera.
Harinas de trigo integral y refinada junto a granos y semillas.

La harina de trigo integral se elabora con el grano entero, que conserva salvado, germen y endospermo; la refinada pierde el salvado y el germen durante el procesado. Por eso la integral suele aportar más fibra. La cantidad de fibra y otros nutrientes depende del producto: consulta la etiqueta, pues algunas harinas refinadas también están enriquecidas.

La fibra forma parte de una alimentación variada y contribuye a la salud digestiva y a sentirse saciado. Esto no convierte una cucharada de harina integral en un tratamiento: no puede prometerse que quite el estrés o el cansancio, prevenga resfriados, reduzca la tensión arterial o retrase las arrugas. Tampoco hay base para afirmar que añadir harina integral a un dulce evite la caries; el riesgo depende de varios factores, y los azúcares son relevantes.

Cómo usarla

Puedes sustituir parte de la harina refinada por integral en una masa de pizza, crepes o bizcocho; la textura y la cantidad de líquido pueden cambiar, así que sigue la receta y ajusta poco a poco. Si aumentas la fibra de tu dieta, hazlo gradualmente. La harina de trigo integral contiene gluten y no es adecuada para personas con enfermedad celíaca.

Fuentes: FDA: glosario de granos integrales y refinados; NHS: alimentos feculentos y fibra; American Dental Association: alimentación y salud oral; NHS: enfermedad celíaca y gluten.