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Las Dolencias del Corazón y Palpitaciones

Las Dolencias del Corazón y Palpitaciones

Cuantas veces nos habremos asustado al notar que nuestro corazón late más deprisa de lo normal o de forma irregular… Si estas palpitaciones se suceden de vez en cuando y duran poco, posiblemente no revisten gravedad, aunque es mejor consultar al cardiólogo por si fueran señal de algún problema grave.

LA PLANTA SAGRADA– Mi abuela confiaba mucho en las propiedades del espino blanco para las dolencias del corazón. Decía que esta hierba, que ha sido considerada sagrada desde la antigüedad, era el alimento del corazón. Cuando tenia palpitaciones, se tomaba sus dos infusiones de espino. No conviene tomarlo de manera continuada ni concentrada y se debe evitar en caso de bradicardia (ritmo cardiaco lento).

AJO EN EL PLATO– Y como por todos es sabido que el ajo resulta también un excelente “aliño” para el corazón, mi abuela lo incluía más que nunca en su dieta. Además de tomarse un diente crudo por las mañanas, añadía ajo a todos los guisos que podía y hasta preparaba riquísimas sopas, como el “ajo blanco”.

BEBE RAÍZ DE ESPÁRRAGOS– Para las palpitaciones, mi abuela también decía que era muy apropiado tomar una infusión de raíz de espárragos, que dejaba reposar al menos una hora antes de tomar. Evitar en caso de insuficiencia cardiaca y problemas renales. 



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Quitar El Dolor del Bazo

Quitar El Dolor del Bazo

En personas sensibles, es muy frecuente sufrir, sobre todo después de comer, el clásico dolor de costado izquierdo. El recetario de la abuela también propone solución a este mal, que si no cesa debe consultarse con el médico.

TORTILLA CON CÁSCARAS DE€ HUEVO– Con sólo dos huevos mi abuela era capaz de poner fin a este dolor tan molesto. cascaba los huevos, troceaba las cáscaras, batía las claras y le yemas, y luego lo juntaba todo en el mismo plato para preparar una insólita tortilla a la francesa, pero no para comerla. Recuerdo que para hacerla utilizaba aceite de almendras dulces y, cuando ya la tenía lista, la colocaba sobre el costado lo máximo de caliente posible para calmar el dolor. Y la mantenía hasta que se enfriaba. Poco a poco el dolor desaparecía.

AJO CADA DÍA– Y como mi abuela era muy amante del ajo, cuando alguien tenía este dolor, que muchas veces puede ir acompañado de fiebre, le recomendaba que se tomara al menos un diente crudo cada día. Por todos es bien conocida la virtud desintoxicante y depurativa del ajo.

MILENRAMA EN INFUSIÓN– La toma de dos tazas al día de una infusión de milenrama también es muy efectiva para contrarrestar la congestión del bazo. Mi abuela tomaba la milenrama bien calentita. 



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Como Acabar con la Amigdalitis

Como Acabar con la Amigdalitis

Cuando a alguien en casa le dolían las amígdalas, se resistía a decirlo en “público”, sobre todo delante de mi abuela, porque el remedio que ella sugería… era de armas tomar.

MASTICAR AJO CRUDO– No sólo porque te colocaba alrededor del cuello un paño humedecido en vinagre. También porque te hacía tomar un diente de ajo crudo a palo seco y masticado lentamente para que sus propiedades curativas pudieran actuar muy bien sobre las amígdalas. Yo recuerdo que me resistía a comer un diente de ajo crudo y mi abuela me daba la opción de tomar un vaso bien caliente de la cocción de ajos crudos. El sabor no era una maravilla, pero al menos se soportaba mejor.

MlEL DE BREZO EN LA TAZA– Lo que también nos daba a tomar (y tenía mucho mejor sabor) era una infusión de corteza de olmo muy bien endulzada con dos cucharadas de rica miel. Pero no nos echaba en la taza cualquier tipo de miel; nos daba la de flores de brezo, que es la más indicada para los catarros y los problemas del aparato respiratorio. Evitar si se nota acidez de estómago.

GÁRGARAS CON TAMARINDO– Aparte de esta infusión, recuerdo que mi abuela nos preparaba otra hecha con tamarindo, pero no para tomarla. Nos la daba calentita para que hiciéramos gárgaras dos veces cada día, por la mañana y por la noche. 



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Potenciar las Piernas Ligeras

Potenciar las Piernas Ligeras

Nuestras abuelas tenían sus piernas a buen recaudo, ocultas bajo capas y capas de almidonadas enaguas. Eso no quería decir, sin embargo, que no velaran por su buena salud.

¡ClRCULEN!– La mala circulación de las piernas es la culpable de la hinchazón y el dolor. Para tener las piernas ligeras, nuestras abuelas tomaban dos infusiones de salvia con miel al día. Esta socorrida planta estimula la circulación y, tomada con regularidad, alivia las piernas pesadas y doloridas.

SIN SOMBRA DE VARICES– Las varices surgen de repente y sin avisar. No esta de más que vigiles regularmente tus piernas en busca de venillas que anuncien su próxima aparición. En cuanto sospeches un “ataque” inminente, prepara una infusión de caléndula y aplícala, bien fría, sobre las piernas sin friccionar demasiado. Todavía más efectivo es machacar unos cuantos dientes de ajo en el mortero durante tres minutos y aplicar la pasta en la zona afectada. Eso sí, después tendrás que desodorizar la piel pasando por las piernas medio limón cortado.

PIERNAS DE BAILARINA– Y por último, un ejercicio de ballet que te irá de perlas. Sentada en el suelo, con las piernas juntas y rectas, flexiona y estira los pies varias veces durante cinco minutos.

Potenciar la Longevidad

Potenciar la Longevidad

Años y años buscando “el elixir de la eterna juventud” y resulta que el único secreto para vivir más años es… ¡alimentarse bien!

UN DIENTE DE AJO AL DÍA– Mi abuela siempre decía que tomando un diente de ajo se vivía más y mejor. Ella, que predicaba con el ejemplo y se desayunaba cada día con este original festín, llegó casi a centenaria. Y es que el ajo previene muchas de las enfermedades que afectan a la tercera edad: colesterol, hipertensión, diabetes y, además, fortalece el cuerpo frente a las infecciones. Pocos son los valientes que se atreven a comer un diente de ajo en ayunas, por lo que resulta mucho más recomendable tomarlo en perlas. Dos perlas de ajo al día resultan igualmente eficaces y menos olorosas.

COMO UN CHAVAL– El tomillo es una planta con fama de retrasar el proceso de envejecimiento, además de mantener la vitalidad y proteger de las enfermedades. Prepara una infusión echando una cucharada de tomillo en una taza de agua caliente. Deja reposar durante diez minutos y filtra. Toma dos o tres tazas al día.

MÁS VITAL CON AVENA– Comer avena con regularidad aumenta el vigor y combate enfermedades como el colesterol y el insomnio. Toma dos cucharadas al día de copos de avena integrales y podrás comprobarlo por ti mismo. 

Potenciar el Corazón Sano

Corazón Sano

Mi abuela cuando no se encontraba bien, se tomaba una copita de Jerez “para el corazón”. Nunca supe si el corazón era una excusa para concederse ese capricho pero, por si las moscas, aconsejarnos sustituir el alcohol por alguno de estos remedios.

ESPINO ALBAR, EL MILAGRO BLANCO– Esta hermosa planta, de flores blancas y pequeño fruto rojo, es un auténtico regalo para el corazón. Equilibra la presión sanguínea -tanto la alta como la baja-, normaliza el ritmo cardíaco y resulta muy útil en casos de irregularidades vanales del corazón. Se prepara añadiendo dos cucharaditas de hojas o flores de espino albar en una taza de agua hirviendo y se deja reposar durante 15 minutos. Se filtra y se toman de dos a tres tazas de esta infusión al día.

AJO– No es la primera vez que hablamos de él y probablemente del corazón. No sólo hace disminuir el colesterol (malo) sino que también reduce la posibilidad de que se formen trombos en los vasos sanguíneos. Toma un diente de ajo al día -si no te gusta crudo puedes comerlo escaldado- y le harás un gran favor a tu corazón. Para los que no soporten su sabor (y su olor) también se puede tomar en comprimidos. En este caso toma dos comprimidos al día.

 

Potenciar las Arterias Sanas

Arterias Sanas

La arteriosclerosis (endurecimiento de la arterias) es un problema muy frecuente hoy en día. Una dieta excesivamente rica en grasas hace que las toxinas dificulten la circulación sanguínea. Mi abuela prevenía el problema con una dieta sana y sus plantas “milagrosas”

 

AJO– Una vez más tenemos que citar el ajo como uno de los mejores remedios para la salud. Este saludable bulbo modifica los depósitos de grasa en las arterias y fluidifica la sangre€. Mi abuela acostumbraba a tomar uno o dos dientes de ajo crudos ¡en ayunas! Era, sin duda, una saludable costumbre, pero si no te acaba de convencer, también puedes tomar el ajo en pastillas.

 

JENGIBRE– El jengibre rallado es un condimento ligeramente picante que dará un sabor muy especial a tus sopas y ensaladas. El jengibre, además, sirve para mejorar la circulación de la sangre y mantiene las arterias en buen estado. Toma jengibre a temporadas, ya verás como es una costumbre muy saludable.

 

GLINKGO– El ginkgo biloba es un árbol de origen oriental que ayuda en la arterioesclerosis. El ginkgo puede tomarse en pastillas o en extracto líquido. Tómalo a diario durante una temporada de dos o tres meses y verás como mejora el problema.